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Sostienen que política migratoria postergará al menos en una década el alza de los salarios

Sostienen que política migratoria postergará al menos en una década el alza de los salarios

“Los sectores pobres se han hecho más pobres”, sostuvo el ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno, tras presentar los resultados de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen) 2017. Al comparar el ingreso del 10% más rico con el del 10% más pobre de Chile, se observa que los primeros perciben casi 40 veces más (39,1 veces) que lo que obtienen los segundos; en 2015, era 33,9.

Para el Dr. José Gabriel Palma, uno de los expertos más conocidos en materias de desigualdad y académico de la Universidad de Santiago y de la Universidad de Cambridge, “hace muchos años que ya se perdió el sentido de urgencia respecto de la pobreza y desigualdad”. En un modelo económico esencialmente rentista, se tiene que evitar a toda costa que se genere un mercado del trabajo donde los empresarios tengan que competir por los trabajadores, considera. Para el especialista, cuyo trabajo derivó en la formulación del ‘Coeficiente Palma’ (o ‘Palma ratio’), índice alternativo al tradicional Gini con que se mide esta situación  (http://www.econ.cam.ac.uk/research-files/repec/cam/pdf/cwpe1627.pdf), jamás vamos a llegar a ninguna parte, menos al desarrollo, mientras eso no ocurra.

A su juicio, ¿por qué se ha dejado de avanzar en la lucha contra la pobreza y la desigualdad?

Como decía Wittgenstein, notable filósofo del siglo pasado, la condición necesaria para avanzar en este tipo de materias es “el sentido de urgencia”. Eso fue lo que nos hizo avanzar en tantas cosas con el retorno a la democracia. Sin embargo, hace mucho tiempo que ya se perdió la urgencia respecto de la pobreza y la desigualdad. Pasaron a ser temas de los que se habla mucho, pero se avanza poco. La flojera en el persistir parece endémica a nuestra ideología. Lo mismo pasó, por ejemplo, en nuestro sector exportador; se avanzó notablemente en lo puramente extractivo, pero ahí nos quedamos. Nunca se lo industrializó.

Muy diferente a lo que sucede en el Asia emergente.

Quizá, lo que más nos diferencia del Asia emergente es que allá nunca se perdió el sentido de urgencia en una amplia gama de materias. No por casualidad Corea del Sur y Taiwán tienen unas de las menores desigualdades “mercado” en el mundo (antes de impuestos y transferencias). Mucho menor incluso que la de los países nórdicos. Ellos son corredores de maratón; nosotros, apenas de media distancia.

Entonces, ¿la desigualdad es un problema endémico del sistema económico chileno?

Nuestro sistema económico es esencialmente rentista y depredador; vive de la apropiación fácil (e ilegítima) de las rentas de los recursos naturales, de las que generan la falta de competencia (concentración oligopólica), de las financieras y de las que emergen por poder pagar salarios mezquinos a una proporción importante de la población. Recordemos que, según el INE, la mitad de las personas ocupadas percibe ingresos menores a los $380 mil al mes, y eso en un país que se jacta (en forma delirante) de estar en el umbral del desarrollo…

¿Se puede revertir esta situación en el corto plazo?

A raíz de un simple fenómeno demográfico tuvimos hasta hace poco una oportunidad única de revertir eso por “fuerza de mercado”: las familias pobres tienen cada vez menos hijos, por lo que el crecimiento de la oferta de mano de obra barata declina rápidamente (lo que yo llamo “el verdadero bono demográfico”). Eso produjo una sobredemanda de ese tipo de mano de obra y una presión creciente al alza de los salarios más bajos y a un mejoramiento en las condiciones de trabajo.

¿Y cómo se podía enfrentar eso?

Frente a eso habían básicamente dos alternativas: subir productividad o abrir la inmigración. Lo primero, para poder pagar esos salarios en aumento; lo segundo, para que todo pudiese seguir igual. La primera, que caracterizó a los países desarrollados en una etapa similar del desarrollo, era pedir demasiado, pues requería incrementar la inversión, la absorción tecnológica, la diversificación económica, etcétera. Era una pasada de cambio dinamizador. La segunda, harto más fácil, le deba oxígeno a nuestro modelo rentista y así poder postergar al menos por una década el alza de los salarios y la caída de la desigualdad.

¿Qué medidas se pueden impulsar a nivel gubernamental para cambiar esta tendencia?

El gran flujo migratorio ya está aquí y hay que absorberlo de la mejor manera posible, tanto en lo humano como en lo económico, pero como muestra la encuesta Casen, ya comienza a caer el ingreso del trabajo de los deciles más bajos. La política migratoria, empujada inicialmente por el empresariado y el “segundo piso” de la Concertación, ya da sus frutos. Por eso, ahora la tarea de combatir la pobreza es muchísimo más compleja de lo que ya era. Lo mismo respecto a nuestra obscena desigualdad.

La Reforma Tributaria que plantea el Gobierno, ¿ayuda a terminar la desigualdad o acentúa la mala distribución del ingreso?

Lo último que tiene en mente este Gobierno con su Reforma Tributaria es hacer algo por la pobreza o la desigualdad. No fue elegido para eso. En el Gobierno anterior, la Reforma Tributaria tuvo buenas intenciones, pero mala ejecución; todo indica que ahora es justo al revés. Parece que la arenga del Presidente del Sindicato de Escondida respecto a que el resto del país se vaya a donde usted sabe, junto a la postura del ministro que recomendó invertir fuera del país (como lo hace él, con orgullo), reflejan cómo la ideología neoliberal ha permeado nuestro país, desde el empresariado, los traders y políticos de derecha, a tanto “renovado”.

Experta advierte que exigencias de visa humanitaria para haitianos son discriminatorias

Experta advierte que exigencias de visa humanitaria para haitianos son discriminatorias

“Racismo institucional”. Así calificó la Red Nacional de Organizaciones Migrantes y Promigrantes a la exigencia que se le hace a la población haitiana de no tener enfermedades infectocontagiosas al momento de arribar a Chile. Esta condición es parte de la nueva visa humanitaria implementada por el Gobierno, que busca que los haitianos residentes en nuestro país traigan a sus familiares.

La Directora del Centro de Estudios Migratorios (CEM) de la Universidad de Santiago de Chile, Dra. Carmen Norambuena, concuerda en que esta política implica establecer una diferencia negativa con las personas provenientes de dicho país. “Si se exige, debiera ser una condición para todos. No debiera suponerse que solo los haitianos padecen este tipo de enfermedades”, afirma.

La especialista reconoce que el espíritu de la iniciativa es “valioso y meritorio”, en el sentido de que busca la reunificación familiar de esta población. No obstante, considera que el beneficio se ve “obstaculizado” por una serie de trámites que califica como “absurdos”. “Todos estos trámites se transforman en otra valla para ellos. Si esta población salta un obstáculo, le colocan otra más alta y eso hace imposible que terminen la carrera”, critica.

Los haitianos pueden conseguir esta visa humanitaria enviando una carta notariada a su país, además de conseguir el apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y efectuar un pago de US$100.

“No corresponde hacer ese trámite notarial si el individuo está regularizado en nuestro país, con sus papeles al día. Debería obtener inmediatamente la Visa para la reunificación familiar”, afirma la Dra. Norambuena.

En síntesis, la especialista destaca que la señal que da el Gobierno con esto es que no busca favorecer la migración haitiana en Chile. “Pedir esto es desconocer la realidad que vive ese país actualmente, que tiene una economía empobrecida y que, por lo mismo, provoca la migración de su población”, concluye.

Diplomado en Migraciones inicia nueva versión enfocado en la integración sociocultural

Diplomado en Migraciones inicia nueva versión enfocado en la integración sociocultural

Comprender los procesos y dinámicas de las migraciones actuales, desde una perspectiva multidisciplinar que promueva un enfoque de integración sociocultural ofrece la segunda versión del “Diplomado en Migraciones: Desafíos actuales para la integración sociocultural”.

El programa, dirigido a licenciados, investigadores, profesionales, técnicos y egresados en el área de las humanidades y de las Ciencias Sociales, así como a trabajadores y participantes de organizaciones públicas y privadas afines a la temática migratoria, es organizado en conjunto por el Centro de Estudios Migratorios y el Departamento de Historia de la Facultad de Humanidades.

En su nueva versión, la instancia formativa busca profundizar el trabajo de los estudiantes en casos prácticos, considerando que las municipalidades han tomado la mayor responsabilidad respecto a la gestión migratoria.

Al respecto, la Dra. Carmen Norambuena, directora del programa, enfatiza que “este año el diplomado estará más cercano a los problemas reales de los migrantes, en donde buscaremos llegar a casos prácticos a través de intervenciones y visitas guiadas”.

Para ello, la instancia está conformada por un importante equipo académico experto en la materia que, a su vez, apoyará el desarrollo y aplicación de políticas públicas desde el diálogo ciudadano contemporáneo.

Fomentando un enfoque integrador

Los movimientos de grupos humanos datan de tiempos inmemoriales, contribuyendo a formar nuevos pueblos y civilizaciones.

En ese contexto, y en palabras de la historiadora Norambuena, quien es Doctora en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid, nuestro país se encuentra en deuda respecto a la implementación de políticas de integración regional y global, que otorgue un enfoque integral de acogida a los migrantes.

Esto considerando que actualmente la población migrante supera el 5% del país.

“Actualmente, tenemos un millón 100 mil inmigrantes en Chile; de ellos, al menos 300 mil, están de forma irregular, es decir, sin documentación al día, lo que es grave porque tienen muchas dificultades, no pueden ser contratados por vías legales, ni tener derechos en salud, entre otros”, indica la académica del Departamento de Historia.

En esa línea, Rodrigo Matamoros Ortiz, Tercer secretario del Servicio Exterior de Chile dependiente del Ministerio de Relaciones exteriores, será uno de los profesionales que conformará el cuerpo académico, quien se encargará de ahondar en las tendencias migratorias internacionales actuales y analizar su evolución en los últimos años.

Sobre el programa formativo, el diplomático enfatiza que, “la importancia radica en poder tener una mayor capacitación respecto a lo que implican las migraciones para los distintos países, teniendo en cuenta la alta presencia de población migrante, y que permita verlo desde un enfoque de derechos humanos”.
Plan de estudios

El Diplomado en Migraciones inició sus clases de manera formal el pasado 26 de abril en el Centro de Estudios Enzo Faletto, ubicado en Cumming.

Las áreas temáticas a tratar abordan desde el análisis histórico y alcances teóricos de las migraciones hasta el presente de los procesos migratorios. 

Asimismo abordará las dinámicas de las migraciones internacionales, el marco legal y políticas públicas que se vinculan con los desplazamientos humanos, complementando la línea de trabajo con un enfoque de integración sociocultural, en perspectiva de los derechos humanos.

Los módulos temáticos serán acompañados con actividades y visitas guiadas, siendo fundamental la participación, dedicación y compromiso de los estudiantes.

En ese sentido, Aníbal González, Administrador de Negocios Internacionales de la U. de Valparaíso y voluntario en la Fundación Frè, comenta su interés en el Diplomado.

“En mi trabajo con migrantes, veo la falta de profesionales respecto a temas migratorios, la falta de conocimiento en las diferentes áreas, así como de políticas integrativas o integrales, por lo que ésta instancia me parece muy necesaria dado lo que vivimos y lo que viene a futuro”, puntualiza.

Marie Juliet Urrutia, tesista de Licenciatura en Historia de la U. de Santiago, también comenta su elección: "mi motivación proviene de una relación histórica con la migración, por lo que he vivido en mi condición mapuche. Me siento motivada a indagar esta larga historicidad, de migración campo-ciudad”.

Por su parte, Sebastián Castillo, Subcomisario de la Subcomisaria de Asuntos Migratorios -unidad operativa desde diciembre de 2017-, explica que tras buscar programas en el área, consideró que el ofrecido por nuestro Plantel cumplía con sus expectativas.

“Busco obtener una mejor base teórica y conocimientos específicos y acabados sobre la materia, con el objetivo de brindar el mejor servicio posible a la población migrante desde la función como Carabineros, que creo podré obtener en éste Diplomado”, afirma.

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