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Egresada y hoy ejecutiva recibe Beca MBA Fudea U. de Santiago

Egresada y hoy ejecutiva recibe Beca MBA Fudea U. de Santiago

El lunes 27 de noviembre, en las dependencias de la Fundación de Egresados y Amigos (Fudea), se oficializó la entrega de la segunda galardonada con la Beca MBA USACH – Fudea U. de Santiago, beneficio dirigido a la comunidad de socias y socios de la Fundación.


Dicha iniciativa, instaurada el año 2016, busca potenciar académicamente a ex alumnos con talento que requieran esta especialización en el área de negocios.


En esta segunda convocatoria, fue reconocida Débora Pardo Hernández (28), titulada de Ingeniera Comercial y Tecnólogo en Administración de Personal de la Universidad de Santiago de Chile.


Actualmente, Pardo se desempeña en Sony Music Entertainment como Royalties and Copyrights Manager, donde, entre otras labores, realiza procesos derechos de autor y regalías de la compañía, a través de relaciones con sellos editoriales y la casa matriz de la entidad.


El presente beneficio le permitirá acceder al 100% de la cobertura del arancel del programa en su versión 2018.
Su ejemplo de esfuerzo, responsabilidad y excelencia académica en el plantel, junto a su destacada trayectoria profesional y sus perspectivas de desarrollo futuro, fueron algunos de los aspectos que la hicieron acreedora del beneficio.


La entrega de la beca fue oficializada por la directora de la Fundación de Egresados y Amigos (Fudea), Úrsula Schulz, junto al director del programa MBA USACH, Francisco Castañeda.


Ambas autoridades felicitaron la trayectoria de esfuerzo y perseverancia de Pardo, enfatizando en su mentalidad crítica y su permanente búsqueda hacia la excelencia.


Regreso a casa


Al referirse a la obtención de la beca, Pardo considera que “es una súper buena oportunidad para los ex alumnos. Para mí, continuar estudiando en la Universidad de Santiago de Chile es parte de un sueño profesional. Estoy súper agradecida de volver al plantel y genial que se den estas instancias para que los ex alumnos puedan seguir postulando y estudiando acá”.


En la misma línea, la egresada estima que el acceso al programa le ayudará “a ser una mejor profesional. Me va a ampliar mi abanico laboral y por supuesto que estudiar en la Universidad de Santiago me ha dado un plus profesional, así que feliz de seguir con esos valores”.


Finalmente, realiza un llamado a la comunidad de ex alumnas y ex alumnos, para que conozcan los diversos beneficios, actividades e iniciativas a las que pueden acceder en el asociándose a Fudea. “Invito a todos los ex alumnos a que se unan a la Fudea, hay hartos beneficios que están ahí. Lo más importante: están las oportunidades y es cosa de aprovecharlas”, concluyó.

Julio Marambio combina su faceta empresarial y gremial: Egresado ejerce gran liderazgo en industria de videojuegos

Julio Marambio combina su faceta empresarial y gremial: Egresado ejerce gran liderazgo en industria de videojuegos

Fanático del cine y el dibujo, Julio Marambio, orgulloso egresado de la Universidad de Santiago de Chile, ha conseguido a través de su tenacidad y profesionalismo dedicarse a una de las principales pasiones que ha cultivado durante su vida: el desarrollo y promoción de la industria de los videojuegos.

En la actualidad, Julio es director ejecutivo de Octeto Studios, empresa dedicada al desarrollo de juegos para móviles, webs y computadores. Junto a ello, también realiza una activa acción gremial en “Video Games Chile” (Asociación chilena de desarrolladores de videojuegos), donde se desempeña como director general.

Sin embargo, sus orígenes profesionales transitaron, en un principio, por otros caminos que podrían parecer contrapuestos, vinculados principalmente al rubro del comercio internacional, especializándose en el ámbito pesquero.

“Gracias a los idiomas, japonés e inglés, al salir de la Universidad entré a una empresa pesquera de un grupo japonés muy importante (Empresa de Desarrollo Pesquero de Chile), que me dio la oportunidad de aprender un área que no conocía: el comercio internacional”, cuenta.

El contacto con clientes, viajes al extranjero y el aprendizaje de los códigos y pautas vinculados a los procesos de negociaciones, le permitieron desarrollar habilidades que complementaron su eje humanista que tanto lo apasiona y que en ningún momento abandonó.

De manera paralela y de forma sistemática, continuó especializándose y estudiando diversos cursos y diplomados, relacionados tanto con el área del cine como de videojuegos.

Entre Megaman y Street Fighter

Julio nunca había pensado seriamente dedicarse al rubro de los videojuegos, “quizás por desconocimiento o porque antes no estaban tan abiertas las alternativas. Nunca lo consideré como una opción laboral”.

Sin embargo, mantuvo vivo su interés a través de las mencionadas especializaciones académicas. “Mucho de lo que uno hace en lo cotidiano tiende a hacerse un poco trivial. Necesitaba ese complemento”, señala.

En ese proceso formativo descubrió el Diplomado de Diseño y Administración de empresas de Videojuegos, que cambió su mirada al respecto. “Estudié y me di cuenta que existía una industria. Que había empresas que trabajan y tenían varios años en el tema, que estaban haciendo productos de calidad y que estaba creciendo”, señala.

Julio añade que logró consolidar un grupo dentro del Diplomado que compartía intereses en común, lo que terminó desembocando en el nacimiento de Octeto Studios. Todo esto, de forma paralela a su trabajo en Geomar, donde  se desempeñó como Jefe Comercio Exterior y Logística, además de Key Account Manager.

Largas jornadas, trabajos en vacaciones y constantes viajes a eventos para potenciar su emprendimiento, lo llevaron a tomar una decisión trascendental.

“Creí que era el momento, ahora o nunca, de probar algo mío. Algo personal que me gustara, que me apasionara, que me diera energía día a día para seguir adelante”, señala.

Con el apoyo familiar y de su empleador, decide dedicarse 100% a Octeto Studios a fines de 2015.

De acuerdo a Julio, Octeto desarrolla dos líneas de negocios, tanto de juegos web, dirigidos a un público de empresas y, por otro lado, las propiedades intelectuales, donde desarrollan sus propias “marcas, nuestros personajes y nuestros logos”.

Uno de los grandes proyectos de la compañía es “Martin V Robot Boxing!”, juego móvil que califica como una mezcla entre “Punch-Out!!”, “Megaman” y “Street Fighter”, el que han mostrado en diversas ferias internacionales.

Al recordar algún momento significativo de su emprendimiento, destaca su participación en la célebre “Conferencia de Desarrolladores de Videojuegos”, realizada en marzo de 2015 en San Francisco (EE.UU). Ahí, puso en práctica toda la experiencia que adquirió en comercio internacional, canalizando dichas habilidades en generar contactos y vínculos que desembocaran en oportunidades comerciales.

“Armamos una agenda de reuniones tremendas, devastadora. Participamos en dos eventos en paralelo, pero realmente sentimos que sí daba resultado. Hicimos contactos de muy buena calidad”, recuerda.

Junto a ello, Marambio también ha desarrollado un activo rol gremial,  que lo tiene desde enero de este año como director general de Video Games Chile (Asociación chilena de desarrolladores de videojuegos).

Afirma que como organización “estamos preocupados de poder fomentar y apoyar a las empresas en procesos de generación de nuevos negocios y por otro lado trabajar en temas de gestión. En ese sentido buscamos reforzar y profesionalizar a los estudios, sobre todo a los más pequeños, que pueden tener el conocimiento de cómo “hacer”, pero no tienen el conocimiento de cómo vender o llevar una empresa”.

Ética U. de Santiago

Julio también es un activo karateka, pasión que también desarrolló en la U. de Santiago. Recuerda con especial cariño una final por equipo contra la Universidad de Concepción, que lo tuvo frente a frente, pasada las 22.30 hrs., después de una extenuante jornada de competencia, disputando la final de equipos. “Fue un punto de desempate al final, muy cinematográfico. Tengo bonitos recuerdos”, añade con un dejo de nostalgia.

Para Julio, la Universidad y sus valores, los mismos que aplicaba en su desarrollo deportivo o en las aulas, lo siguen acompañando en la cotidianeidad. Un punto fundamental, destaca, es el respeto y el trato hacia los demás, clave al momento de establecer relaciones laborales y personales.

“No porque seas un jefe puedes pasar a llevar a la gente más humilde. En ese sentido, yo creo que es algo que me marcó, porque muchas veces me tocó levantar la voz, me tocó tomar ese rol. De repente te perjudica, pero hay cosas que uno no puede dejar de hacer, porque es lo correcto”, enfatiza.

Rol profesional U. de Santiago

Para Julio, la industria de videojuegos cuenta con equipos multidisciplinarios. “En ese sentido, difiere de las empresas de desarrollo de software, porque implica una interacción que tiene que ser muy cercana. Si no lo es, los procesos fallan en algún punto. Requiere muy buena comunicación y una flexibilidad que mucha gente no la tiene”, indica.

En relación al tipo de carreras que requiere la industria, considera que el rubro de “videojuegos es un sector agnóstico en cuanto al tipo de profesional que requiere. Por supuesto, hay áreas claves, que son programación, arte, pero también hay un componente fuerte que puede enlazar con áreas de la Ingeniería Comercial, Civil Industrial o incluso con áreas humanistas. En ese sentido, está bastante abierta la oportunidad. De hecho, la industria se enriquece con más disciplinas”.

Finalmente, realiza un llamado a la comunidad U. de Santiago interesada en el área de los videojuegos a sumarse y participar activamente en las diversas iniciativas que promueve la industria, como las maratones de programación o los diversos ciclos de charlas sobre el desarrollo de la industria (como la realizada con el apoyo de Fudea el pasado 9 de agosto en el Aula Magna).

El llamado es a “interiorizarse que hay una comunidad y acercarse. Está completamente abierta, tanto por el lado del público como a la gente que quiere trabajar en la industria”, concluye.

Evelyn Magdaleno, ex estudiante de la FAE: Directora del Senadis pondera formación valórica de U. de Santiago

Evelyn Magdaleno, ex estudiante de la FAE: Directora del Senadis pondera formación valórica de U. de Santiago

Una rutina casi a tiempo completo es la que desarrolla Evelyn Magdaleno (36) a cargo de la Dirección Regional Metropolitana del Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis). Entre risas, señala que sólo cuenta con fugaces momentos para realizar Pilates –lo que le permite controlar el estrés- y andar en bicicleta.

También, en esos intersticios de ocio, intenta avanzar en el último libro de Mónica Echeverría y en la serie “Homeland”, thriller político que logró cautivarla.

Sin embargo, su rutina diaria -focalizada en las políticas sociales y de inclusión-, lejos de constituirse como una carga, es una labor que la enorgullece y que ha desarrollado con placer a lo largo de su trayectoria.

Ese distintivo sello comunitario y social, comenzó a incubarse, de forma incipiente, a través de su experiencia formativa en la U. de Santiago, donde estar en el Plantel, a su juicio, “implicaba hacer muchas más cosas que sólo estudiar”.

Años intensos

Su conexión con la Universidad empezó casi por azar, propia de las vicisitudes y misterios que condensa la vida.

El vínculo inicial partió con un factor geográfico, ya que su colegio quedaba muy cerca del campus universitario. Ahí, en esos años de tímida efervescencia política de mediados de los noventa, se relacionó poco a poco con la comunidad del Plantel.

Su ingreso, ya como estudiante de la Casa de Estudios, se produjo el año 1998, momento en que se matriculó en la carrera de Administración Pública. El énfasis de la malla, focalizado hacia ámbitos de la gestión pública y administrativa, terminó por convencerla.

Fueron cinco años intensos, recuerda, que partían a las ocho de la mañana y solían finalizar a las diez de la noche. En ellos, pudo condensar una aplicada y rigurosa disciplina académica, con su pasión hacia la política (participando en el Centro de Estudiantes y en la Feusach), además del necesario espacio para el ocio.

Al calificar su paso por la institución, lo define, sin titubeos, como “un espacio de mucho enriquecimiento personal. Hoy día tengo grandes amigos, que hasta el día de hoy seguimos reuniéndonos. Pero, además, ha servido para establecer redes, que en mi trabajo actual han sido muy importantes”.

En esta misma línea, destaca que el actual ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza, o algunos subsecretarios de Gobierno, “todos somos de la Universidad de Santiago, de la misma generación. Nos conocimos ahí. La verdad es que ha sido muy importante hoy día y nos ha facilitado el trabajo actual el habernos conocido en esos tiempos y haber generado lazos importantes”.

Variados fueron los conocimientos adquiridos durante su tránsito por la Corporación. Entre ellos, destaca la importancia del esfuerzo y la tenacidad, donde poco a poco “vas aprendiendo cómo las luchas van costando un poco más”.

Junto a ello –añade-, en la Universidad le fue posible adquirir capacidades y habilidades para desarrollar cambios sociales, pero siempre de la mano con deberes propios de la disciplina universitaria. Los que incluyen, por cierto, una impecable trayectoria académica, pero también “respetar tu entorno y, además, permitirte hacer vida universitaria”.

Sobre este punto, agrega que “la U. de Santiago se caracteriza por tener muchas vías de esparcimiento, además de las clases. Yo creo que cuando uno aprovecha esas instancias, sin duda, esos años se recuerdan a futuro de mejor forma, ya que aportaron tanto a tu desarrollo personal como profesional”.

Trabajo comunitario

Evelyn enfatiza que fue la primera generación de su familia en ingresar a la Universidad, destacando el impacto personal que tuvo para su desarrollo familiar.

También señala un aspecto que considera fundamental de su paso por la U. de Santiago, ligado a formación de profesionales responsables, que se preocupen y valoren su trabajo. Pero, recalca, si esto no es acompañado de una calidad humana sólida, es difícil conseguir buenos resultados.

Destaca con fuerza el trabajo comunitario generado en la Universidad, donde participó desde la Federación Estudiantil en diversas acciones sociales. “Eso te ayuda muchísimo a desarrollar una labor, sobre todo hoy día desde el Estado, con criterio de realidad. O sea, conociendo el territorio y no tan sólo desarrollando políticas públicas desde el escritorio”.

Etapa profesional

Evelyn egresó el año 2002. Trabajó en la Cepal y paralelamente ingresó a trabajar al Ministerio de Interior.

Posteriormente, estudió un doctorado en Gobierno y Gestión Pública en la Universidad Complutense de Madrid, dedicándose a su regreso al área de servicios sociales, tanto de personas mayores como con discapacidad.

El énfasis en esta área, asegura, surgió paulatinamente, gatillado con las experiencias que vivió por América Latina producto de sus estudios de doctorado, ya que pudo desarrollar proyectos de investigación con temáticas de género, trabajando con mujeres indígenas del continente.

“Esa fue mi primera vinculación a las temáticas sociales y posteriormente derivó en la creación de servicios sociales, que fue algo que yo empecé a ver mucho en Europa y que en Chile no estaban desarrollando”.

Esa experiencia, tanto teórica como práctica, la llevó a integrarse a trabajar al Servicio Nacional del Adulto Mayor, “donde desarrollamos políticas importantes, creando las primeras residencias para personas mayores, las primeras viviendas tuteladas por parte del Estado, que son modelos que yo pude ver en Europa”.

Acciones que ha continuado profundizando, esta vez bajo el Senadis, como directora Regional Metropolitana.

Ojos desde el derecho

Sobre los desafíos pendientes en materias de discapacidad, señala que el ámbito de educación es un foco primordial, “sobre todo con la discapacidad intelectual, donde la mayoría de las personas que hoy día pueden acceder a la Universidad o a una educación de buena calidad, son personas con discapacidad física, pero hay una gran brecha de cómo hacemos ejercicio del derecho a la educación para las personas con discapacidad intelectual”.

“Creo que el gran desafío tiene que ver no sólo con la política pública, sino con el cambio cultural tan necesario que requerimos en nuestro país, al empezar a mirar la discapacidad con los ojos del derecho y no con los ojos de la beneficencia”, agrega.

En relación al rol que puede jugar la comunidad U. de Santiago en la concreción de este cambio cultural, destaca la experiencia realizada por la Facultad de Ciencias Médicas bajo su carrera de Terapia Ocupacional. Ahí “trabajamos fuertemente con ellos e inspiramos a los profesionales  para salgan con este espíritu comunitario”.

A su juicio, esa impronta contribuye a “cambiar el foco y hacer que los nuevos profesionales vengan con esta mirada más desde los derechos y desde lo comunitario, más que desde los egos que muchas nos traicionan”.

También considera que un problema central radica en que “la gente siente que ámbitos como la discapacidad es más sanitario que social o de la política pública”.

Finalmente, realiza un llamado a la comunidad de egresados de su área y a los futuros profesionales para que se involucren en iniciativas de impacto social y de servicio público, señalando que la Administración Pública “no tiene que ver sólo con el desarrollo de los Recursos Humanos o con las Finanzas Públicas, sino que también podemos ser un aporte en los programas sociales, desde las políticas sociales o desde muchos otros ámbitos”.

Y a su juicio, es fundamental nunca olvidar que la construcción de un ciudadano íntegro se moldea día a día, incorporando acciones que transitan “desde saludar en las mañanas a las personas que están en el ascensor hasta poder desarrollar tu trabajo de forma transparente. Creo que esos son valores que de una  u otra forma se fueron reflejando y fomentando aún más en la Universidad”.

Concurso Foto-Relato para egresados de Ingeniería: “Tu Foto, Nuestra Historia”

Concurso Foto-Relato para egresados de Ingeniería: “Tu Foto, Nuestra Historia”

Imágenes con profesores, laboratorios, talleres, en clases o actividades al aire libre, son las que se esperan recibir para este concurso. Además de retratar en imágenes las experiencias de los egresados, también se espera contar con un relato de dichas fotografías. Relatos que expresen sentimientos o emociones que aporten a construir de mejor manera, la historia de la Facultad de Ingeniería.

 

¿Cómo se puede participar?

 

-       El concurso está dirigido a todos los egresados de Ingeniería de la Universidad de Santiago de Chile, hasta el año 2016.

 

-       Cada participante podrá enviar un máximo de 3 fotografías, con el relato correspondiente. Se deberán enviar al correo Felipe.lira.s@usach.cl (link sends e-mail) , hasta el 27 de julio.

 

-       Formato de las imágenes: Se admitirán fotografías en formato JPG o PNG, con un peso mínimo de 1 megabyte y un máximo de 5 megabyte.

 

Premio y reconocimiento

 

El jurado estará compuesto por 3 autoridades de la Facultad de Ingeniería. El nombre del ganador/a se dará a conocer el viernes 29 de julio del 2016.

 

El premio y reconocimiento será entregado por el Decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Santiago, el Sr. Juan Carlos Espinoza, y se hará entrega en la Ceremonia de inauguración de la Exposición Fotográfica “100 Años de la Facultad de Ingeniería” que se realizará el jueves 4 de agosto a las 19:00 horas en el Salón Isidora Aguirre de Edificio VIME (Ex-CENI) ubicado en Las Sophoras Nº 175, Estación Central, Santiago.

 

Para más información, puedes descargar las bases del concurso aquí: https://goo.gl/lBeOfD

 

Camila Caro, ex estudiante de Licenciatura en Estudios Internacionales: “A los egresados de la U. de Santiago nos reconocen como críticos y proactivos”

Camila Caro, ex estudiante de Licenciatura en Estudios Internacionales: “A los egresados de la U. de Santiago nos reconocen como críticos y proactivos”

“Hay un día en que el soñador y el sueño se encuentran, y eso sucedió hoy”, pronunció un emocionado Eduardo Berizzo, momentos después de obtener el primer título en la historia del club O’Higgins de Rancagua. Dicha frase aún estremece a Camila Caro,  egresada de Licenciatura en Estudios Internacionales de la Universidad de Santiago y también fanática del club de la Provincia de Cachapoal. “La incluí en mi tesis de Magíster, a modo de agradecer todo lo que he vivido”, pronuncia emocionada la joven oriunda de la Sexta región.

 

Su pasión por el fútbol y por dicho club en particular,  proporciona pinceladas del temple y carácter de esta orgullosa integrante de nuestra comunidad de egresados, asociado a la perseverancia, la lucha ante la adversidad y a un trabajo metódico constante, que le ha permitido posicionarse como una profesional ya consolidada en su rubro.

 

Asegura ser fanática de O’Higgins de “toda la vida”, compartiendo tribuna con vecinos, sus sobrinos, además de familiares y amigos. “Es súper rico el ambiente que se da hoy en día en el Estadio, que uno muchas veces en Santiago no lo ve. Hay un sentido de comunidad y de seguridad. Eso me mantiene muy vinculada el club, a mi familia y a Rancagua”.

 

Compromiso social y político

 

Camila ingresó a la U. de Santiago el año 2008, para cursar la carrera de Licenciatura en Estudios Internacionales. “Di la PSU el 2006 y quedé en la Universidad de Valparaíso, pero no me quise ir, no estaba segura. Volví a darla, con el compromiso con mis papás de buscar algo que me gustara, que me convenciera”, dice.

 

En ese proceso, realizó una revisión de las mallas de carreras ligadas al área de las Ciencias Sociales y ahí encontró Estudios Internacionales. “Me acuerdo que le mandé un correo al profesor Marcelo Mella, que era el Jefe de Carrera y que actualmente es el Decano de la Facultad de Humanidades, para preguntarle de qué se trataba. Ahí me mandó información. Ese año, el 2007, comenzaba la primera generación, y yo dije: esta es mi carrera”.

 

Su decisión la obligó a trasladarse de Rancagua, su ciudad natal. “Felizmente quedé. Me obligó a venirme a Santiago, situación de la que no me arrepiento. De ahí en adelante han pasado muchas cosas buenas”.

 

Sobre su experiencia en la carrera, que se extendió hasta el año 2013, afirma que “si bien no fue fácil, ya que había mucha lectura y harto análisis desde el día uno, me fascinó desde el principio. Fue súper bueno, no me arrepiento de la decisión que tomé”.

 

Su paso por la Casa de Estudios también lo recuerda con orgullo, afirmando que “es una Universidad que desde un principio te ata. Te genera un compromiso social y político”.

 

Sobre este punto, agrega que participó activamente en las movilizaciones estudiantiles del año 2011, proceso que la obligó junto a sus compañeros a esforzarse de sobremanera al momento de retomar sus compromisos académicos.

 

Sin embargo, no se arrepiente: “Hoy en día, cuando uno ya está viendo los resultados de lo que fue la lucha estudiantil en los noventa, el 2006 con la Revolución Pingüina o el 2011 con el movimiento estudiantil, eso también te enaltece: yo estuve en la Universidad de Santiago cuando pasó eso”.

 

A su juicio, el compromiso social, los vínculos personales que se van gestando, junto al alto nivel académico, son aspectos centrales de la formación proporcionada por la U. de Santiago. “Uno cuando sale al mercado laboral y dice “soy de la Universidad de Santiago”, es completamente distinta la relación. Los profesionales de otras universidades también reconocen al egresado como una persona que tiene capacidad crítica, más analítica: que es proactivo. Y yo creo que eso no se da en otras universidades”.

 

Por estos días, Camila se encuentra leyendo, junto a libros y documentos sobre comercio internacional, “La pirámide invertida” de Jonathan Wilson, que profundiza sobre distintas tácticas de fútbol,  pero que también pueden utilizarse en otros ámbitos de la vida, “en términos de negociación, de estrategia”. Conocimientos que, por cierto, le han servido dentro de su desarrollo profesional en ProChile, donde se desempeña actualmente.

 

Llegada a ProChile

 

Su arribo a ProChile, entidad encargada de realizar la promoción de exportaciones a nivel gubernamental, la califica como “una hermosa coincidencia”. Tanto dicha entidad, como la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon), aparecieron nombradas, de forma reiterada, dentro de los libros, tratados y documentos a los que recurrió mientras realizaba su investigación de tesis de pregrado, focalizada en la apertura comercial de Chile durante los gobiernos de la Concertación.

 

“Me gustó el trabajo que hacían, por lo que empecé a preguntar y mandé un correo (a ProChile), señalando que quería realizar mi práctica en la institución”.

 

Sin demasiadas expectativas, recibió un llamado consultándole sobre las particularidades de su carrera, lo que desembocó en una entrevista, que formalizó su entrada a dicha institución.

 

“Me fue súper bien. Hice muy buenas migas con la gente. Me sentí muy a gusto. Yo me levantaba –y aún lo hago- muy feliz para ir al trabajo”, asegura.

 

A su juicio, uno de los aspectos más positivos de dicha experiencia radica en que pudo aplicar, en la praxis, cada uno de los conceptos abordados dentro de su investigación y dentro de su especialización de pregrado.

 

Ya terminada su práctica, ingresó al Magíster en Estudios Internacionales del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA). En él, mientras estudiaba, postuló nuevamente a ProChile, al cargo de Coordinador Sectorial de Minería.

 

“Me acuerdo que me avisaron un 17 de septiembre (de 2013) que había sido seleccionada. Para mí es un hito en mi vida (…). Partí en minería y estuve un año seis meses. El año pasado el director me propuso integrarme al equipo de Industrias Creativas, que era una unidad que se creó a principios del año pasado, y que tenía una muy buena proyección. Así que no lo dudé y acepté. Me integré a un equipo realmente espectacular”.

 

Dentro de las labores que realiza, ya como Coordinadora Sectorial de Industrias Creativas, se encuentra el apoyo las empresas chilenas del área, principalmente las “micro” y las Pymes no exportadoras.  “Esto incluye la industria de la música, el sector editorial y el diseño (principalmente gráfico e industrial). Los apoyamos en su proceso de internacionalización”, señala.

 

Afirma que dentro de los planes sectoriales para ProChile, existen cinco enfocados para industrias creativas, que incluyen animación, videojuegos, audiovisual, editorial y música.

 

Acuerdos “tridimensionales”: desafíos pendientes en las relaciones internacionales

 

Reflexionando sobre su área profesional y campo de estudio, considera que existen una serie de desafíos pendientes, que podrían incorporarse en torno a los acuerdos y tratados internacionales.

 

A su juicio, estos deberían incluir elementos más transversales, “que tengan un carácter de democratización y de cooperación internacional. Que sean acuerdos tridimensionales y que no aborden solo el tema comercial, sino también el político y el cooperativo”.

 

También, enfatiza en la urgencia de abordar un importante reto en términos comunicacionales, en el sentido de no circunscribir las relaciones internacionales sólo a disputas territoriales con países vecinos. “De hecho, algo tan básico, que uno tenga la posibilidad de comprar un celular o que una empresa pequeña pueda salir a exportar, es producto de las relaciones comerciales de los países. Eso también falta, que la ciudadanía le preste mayor valor y así se enaltezca un poco más la labor del comercio internacional y de las relaciones internacionales”.

 

En este sentido y a modo de conclusión, estima que los futuros profesionales de Estudios Internacionales de la Corporación, jugarán un rol clave, “precisamente en acercar estos temas a la ciudadanía y de también ir ganando espacios en el ámbito de las Ciencias Sociales Creo que tanto los que ya egresamos como los que van a egresar, tienen que enaltecer el rol de su profesión”.

 

Destacada emprendedora dialogó con la comunidad universitaria

Destacada emprendedora dialogó con la comunidad universitaria

Con la presencia de estudiantes, académicos, funcionarios del Plantel y público general, se desarrolló el pasado viernes 17 de junio, en el Salón de Honor de la Universidad de Santiago de Chile, la charla “Emprendimiento: Trabajo, Colaboración y Éxito”, organizada por el Consejo de Desarrollo Social Empresarial de la Casa de Estudios (Cedes), en colaboración con la Fundación de Egresados y Amigos del plantel (Fudea).

 

La actividad contó con la participación de Alejandra Mustakis, destacada emprendedora nacional, quien ha fundado y liderado diversos proyectos e iniciativas de alto impacto, tales como Stgo MakerSpace, Medular, o el célebre “IF”, empresa que promueve un inédito ecosistema colaborativo de organizaciones relacionadas con la innovación.

 

La charla fue presidida por el presidente del Consejo de Desarrollo Social Empresarial (Cedes), Raúl Ciudad, quien dentro de su alocución de bienvenida, afirmó que como institución “nos sentimos muy complacidos de impulsar esta instancia de diálogo y encuentro ciudadano, que se inserta en la línea de potenciar la creatividad y la innovación de nuestra comunidad universitaria”.

 

A juicio de Ciudad, la trayectoria de Alejandra Mustakis, “busca romper con estructuras anquilosadas sobre cómo comprendemos nuestras relaciones en las empresas y en el mundo del trabajo. Esto nos interpela a repensar qué rol jugamos en estos espacios y cómo, desde nuestra propia subjetividad, podemos contribuir a mejorarlos”.

 

“Por cierto, nuestra Universidad no está ajena a este desafío. El arduo trabajo desarrollado por Innovo Usach, el exitoso concurso Despega Usach o el trabajo que realizamos desde Cedes, son solo algunos de los ejemplos de cómo institucionalmente  hemos posicionado estas temáticas como ejes centrales de nuestro quehacer institucional”, agregó.

 

Temor a la diferencia

 

Al momento de tomar la palabra, Mustakis se mostró agradecida por la posibilidad de dialogar con la comunidad universitaria. “Admiro mucho el trabajo y la cantidad de talento que tienen dentro de la Universidad. Ojalá que se motiven mucho más y que se den cuenta que el mejor camino y una de las mejores decisiones de vida que uno puede tomar, sobre todo cuando joven, es partir siendo emprendedor”.

 

Como hilo conductor de su ponencia, recurrió a un planteamiento desarrollado por Humberto Maturana y Ximena Dávila, relacionado con la pérdida de las confianzas. A su juicio, a través de ese “quiebre”, es posible construir “una nueva historia”, espacio donde el emprendimiento puede jugar un rol preponderante.

 

Para ejemplificarlo, expuso diversas dificultades que tuvo que afrontar al momento de impulsar algunos de sus proyectos, vinculados con suspicacias y cierta incredulidad por parte del medio.

 

Estas vivencias y, sobre todo, su espíritu resiliente y obstinado, la llevaron a analizar la problemática desde una mirada propositiva, que pudiese hacer frente a las reiteradas barreras que se les presentan a quienes buscan emprender.

 

Una de ellas, tiene que ver con el temor a la diferencia. “Hemos tomado el ser distinto como algo que nos separa y nos divide (…). La diferencia es la mejor manera de colaborar”, afirma.

 

Esto, de acuerdo a Mustakis, se manifiesta con la endémica segregación presente en el país, donde empresarios, inventores e incluso artistas, sólo interactúan con sus pares. Este escenario desconocería las potencialidades y oportunidades que se pueden presentar al momento de trabajar en conjunto, que enriquece miradas y posibilita la aparición de nuevas ideas.

 

Junto a ello, también puso acento en la idea de la “desconfianza” -incluso propia-, invitando a cada uno de los asistentes a creer en sus capacidades y, sobre todo, a pensar en grande. “Es primordial vivir desde la confianza. La gente que desconfía todo el día la perjudican igual y además lo pasa mal”.

 

Por otra parte, enfatizó en un aspecto de carácter más estructural, relacionado con la falta de oportunidades presentes en el país. “Las personas que no nacieron con las oportunidades suficientes, por mucho que tengan el talento, les cuenta un montón partir. Eso es súper injusto y es algo que tenemos que tratar de cambiar”.

 

Sobre este punto, según Mustakis, la única manera que cambiarlo es que todos, desde nuestro espacio, enfrentemos esta realidad activamente, “apoyando a quienes tienen talento y contribuyendo a generar más oportunidades”.

 

Otro punto clave que problematizó se vinculó con el perfil de quienes serán los encargados de liderar los grandes cambios en el país. Ahí, planteó que circunscribirlos dentro de indicadores educacionales tradicionales o en áreas específicas del conocimiento, podría llevar a conclusiones equivocadas.

 

“En Chile, todo el mundo cree que la gente inteligente es la que tiene una buena PSU o estudió un Master afuera. Son inteligentes en un área, buenos administradores, pero no son los que van a cambiar el mundo. Hoy día, el capital no es lo que debiera cambiar el mundo: son las personas que piensan distinto. Y cualquiera puede pensar distinto y ser ingenioso”, enfatizó.

 

Lo que uno ama

 

A modo de cierre, junto con responder preguntas de los asistentes, Mustakis llamó a los presentes a vincularse con proyectos que realmente amen y que los apasionen, que sean significativos en sus vidas.

 

En la misma línea, los invitó a integrarse en redes de contacto de emprendedores, con la finalidad de intercambiar experiencias y así conocer diversas realidades. 

 

“Mi visión, desde la empresa y el empresariado, es que seamos parte de hacer una sociedad justa, más humana, donde cabemos todos y todos somos importantes. Y para quienes quieren emprender, sus emprendimientos deben ser un legado de sus fundadores y participantes. Se tienen que sentir orgullosos todos los días de lo que están haciendo”, concluyó.

 

Académica Ursula Schulz asume como directora ejecutiva de Fudea

Académica Ursula Schulz asume como directora ejecutiva de Fudea

“Me lo tomo con la mejor disposición para lograr que nuestros egresados y egresadas continúen el vínculo con su Alma Máter. Además, tengo mucho cariño por mi Universidad, por lo que estoy feliz de poder integrar el equipo de la Fundación”, señala Ursula Schulz, psicóloga titulada en nuestra Corporación, con mención en Psicología Social Organizacional.

Expresa que uno de los principales desafíos para el presente periodo será invitar a la comunidad de egresados y amigos para que participe activamente, poniendo especial énfasis en los ex alumnos “del nuevo milenio”.

“Para eso estamos construyendo variadas actividades dirigidas a nuestros socios, como cursos y asesorías en temáticas de empleabilidad, red de contactos, iniciativas deportivas y patrimoniales. Esto, sumado a las nuevas relaciones que estamos potenciando con diferentes organizaciones para fortalecer la bolsa de trabajo de la Universidad”, complementa.

Entre ellas, Schulz destaca iniciativas que realizarán junto al Consejo de Desarrollo Social Empresarial (Cedes), en temáticas de emprendimiento e innovación.

“Por cierto, continuaremos conectándonos con diversos departamentos de la Universidad, colaborando en el desarrollo de proyectos para beneficiar a nuestros egresados y, por ende, robusteciendo nuestra institución”, añade.

Fortalecer sello institucional

Ante la consulta sobre los principales énfasis de su gestión, Schulz afirma que un aspecto central se encuentra en el fortalecimiento del sello de los egresados.

“Como integrantes de esta institución centenaria, podemos hacer la diferencia en diversas áreas, ya que nos inspira el aporte al desarrollo social de nuestro país. En este sentido, el énfasis estará puesto en continuar el legado que tiene la Universidad, a través de quienes son nuestra cara visible: la comunidad de ex alumnos”, enfatiza.

Adicionalmente, el aporte en temáticas como tendencias del mundo del empleo, “millenials” y juventud en el trabajo, empleabilidad o identidad universitaria, será clave durante 2016.

Para Schulz, el trabajo en equipo jugará un rol central en esta nueva etapa.

“Creo que es muy importante y rescato que nuestra Fundación de Egresados y Amigos está compuesta por profesionales de diversas disciplinas. Como grupo tenemos objetivos bien claros desde el desafío que nos ha presentado el rector Zolezzi y juntos, en colaboración con nuestros colegas de otros departamentos, podremos continuar perpetuando el legado de la Universidad”.

Agrega que en este proceso los egresados y egresadas serán protagonistas.

“Queremos que estén presentes, participando y dando uso a todos nuestros beneficios, herramientas y actividades, junto con aportar a nuestra mejora continua”, destaca.

Junto con describir las distintas tareas, hace un llamado abierto a la comunidad universitaria a sumarse a Fudea y a participar de las iniciativas y actividades que se realizarán durante el año, ya que “todas y todos hacemos Universidad. Es nuestra Alma Máter, es el lugar para recordar dónde hemos adquirido los conocimientos, las competencias y experiencias que nos han formado”.

Sentido universitario

“Para estudiar elegí la Universidad de Santiago porque me gustó la malla y, muy especialmente, por el ambiente; porque acá se vive Universidad en el sentido propio del concepto. Además, vengo de una familia con varias personas que han estudiado en la Universidad cuando era UTE y Universidad de Santiago. Así que era parte de mi ADN”, señala.

Su vínculo con nuestra Casa de Estudios continuó como docente, además de participar en investigaciones ligadas a su campo de estudio.

Su especialización se ha focalizado en desarrollo organizacional, capacitación y consultoría, desarrollo de carrera y outplacement, entre otras temáticas.

Junto a ello, también ha estado ligada al ámbito del emprendimiento.

“Tuve mi propia empresa de gestión de personas junto con un par de socias. Creo que el mundo de la innovación y el emprendimiento tienen mucho que aportar al país hoy en día y desde la gestión de personas pude desarrollar algunos proyectos interesantes”, resalta.

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