Contaminación

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Científico del Plantel desarrolla tecnología que reduce impacto de emisiones de CO2

Científico del Plantel desarrolla tecnología que reduce impacto de emisiones de CO2

El Dr. Valeri Bubnovich, académico del Departamento de Ingeniería Química, inicia sus actividades en la Universidad de Santiago de Chile el 1 de marzo de 1995. El científico nacido en Bielorrusia, ha encontrado su espacio en el país, comentando el gran campo de investigación aplicada nacional: “Para mí como profesor, es mucho más fácil hacer clases y captar la atención de los alumnos con la experiencia de investigación”, cuenta, “pero me gustaría que cada profesor tenga la posibilidad de salir del aula, de la oficina, y capacitarse con los problemas del mundo exterior”.

Con ello, Bubnovich alude a la importancia que tiene para él la investigación aplicada, algo a lo que se ha dedicado por los últimos años. Junto con el ingeniero Jaime González, se adjudicaron los fondos de Innovo-Corfo con el proyecto “Desarrollo de un Sistema Eficiente de Filtración de Gases Combustibles con Óxidos Carbónicos usando PSA con MOFS como material adsorbente”, que ayudará a empresas de rellenos sanitarios y a su vez impactará positivamente a reducir el impacto ambiental de las emanaciones de dióxido de carbono y metano a la atmósfera.

“El contrato tecnológico que estamos trabajando surge de una necesidad industrial relacionada con el tratamiento de residuos, los cuales generan biogás. Originalmente, este gas se quemaba en antorchas, luego en motores para producción de electricidad, pero la baja en el valor de la electricidad ha significado problema para las empresas que realizaron la inversión en generación a valores mucho más altos”, explica Jaime González. “Entonces planteamos la posibilidad de separar los gases, para su uso eficiente”.

El tercer proyecto

El mecanismo de filtración empieza capturando el biogás que emana desde los rellenos sanitarios, pasándolo por un sistema llamado PSA (pressure swing adsorption). Aquí, unas columnas extraen el ácido sulfúrico, quedando solamente dióxido de carbono y metano, los cuales son separados. El metano será quemado para producción de electricidad, mientras que el CO2 se podrá comercializar en diversas funciones, tales como la industria de refrescos y la producción de fertilizantes para cultivos en la industria agrícola.

Llevar a cabo el proyecto es una labor compleja, por lo que Bubnovich y González cuentan con el apoyo de un equipo en el Departamento de Física. El académico Dinesh Singh trabaja junto a un equipo de estudiantes de la Universidad, constituido por Ignacio Chi, Carolina Manquian y Javier Enríquez, produciendo cristales metálicos orgánicos (MOF, metal organic frameworks), “verdaderos legos moleculares”, como los describe Jaime González.

“Este es el primer proyecto en que trabajo junto a Valeri y Jaime. Nuestra parte de la investigación es sintetizar los distintos tipos de material en MOFs y después vamos a hacer un compuesto con grafeno y carbón activado, para ver la filtración de diferentes tipos de gas”, detalla el profesor Singh sobre el rol de su equipo en la generación del sistema.

Los MOFs son desarrollados para absorber determinados gases y son empleados en el mecanismo de filtración con PSA. “El procedimiento consiste en ejercer diferencias de presión para poder lograr que un material absorbente capture ciertos gases, sumado a la capacidad que tienen los cristales de poder selectivamente atrapar los gases. Entonces, en conjunto entre la presión y la selectividad de los cristales, se permite recuperar el CO2 que está en el biogás, y dejar pasar solamente metano”, profundiza González.

Valeri Bubnovich había empleado previamente el sistema PSA en su primer proyecto Innovo-Corfo, donde desarrolló el proceso de separación del vapor de acetato de etilo del aire. Sin embargo, en ese entonces sólo empleó carbón activado para la absorción de los vapores de solventes. “Con el empleo de los MOFs ahora, dada su selectividad, se facilitará el desprendimiento del CO 2 del biogás, aumentando la eficiencia mucho. Las columnas de PSA van a poder ser más pequeñas y más económicas en su desarrollo”, añade el ingeniero.

Apoyo de la DGT

“En el primer proyecto que desarrollé, tuvimos apoyo financiero y asesorías legales de parte de la Universidad. Hoy ya tenemos bastante experiencia en esos temas, por ende se nos hace muy fácil resolver esos detalles”, cuenta Valeri. Sin embargo, un departamento que les ha sido de esencial ayuda es la Dirección de Gestión Tecnológica (DGT). Luego de las gestiones iniciales con empresas y la formulación del proyecto, “ellos revisan las escrituras del proyecto, los aspectos legales y económicos de éste”.

“Una vez que se adjudica un fondo Corfo, viene una complejidad mayor, que es la compra, el pago de honorario. Y la DGT tiene un rol bastante relevante en el punto de ayudarnos a administrar los recursos para que la tramitación sea eficiente”, añade Jaime. “Es un proceso que resulta algo lento, dadas los requerimientos que tiene el sistema público de compras, y es una dificultad mayor para los investigadores y las empresas involucradas el conseguir que las cosas se hagan con tiempo”.
Impacto del proyecto

Tanto Valeri Bubnovich como Jaime González tienen claro el propósito que se persigue con el sistema de filtración que desarrollan. Asímismo, saben que tiene una importante clave en materia de conservación medioambiental, puesto que tanto el metano como el dióxido de carbono son considerados gases de efecto invernadero, contribuyentes al calentamiento global.

“Obviamente, el dióxido de carbono se va a liberar siempre”, señala Jaime González. “Se emana y entra a la cadena atmosférica siendo absorbido por plantas, vegetales y en el mar por las algas. Pero nosotros estamos dándole además un uso positivo que genera rentabilidad y que genera una economía positiva de impacto”.

Como es mencionado previamente, el sistema de filtración mejora la producción de electricidad realizada por las empresas de rellenos sanitarios, puesto que, al separarse el metano y el dióxido de carbono, el proceso de combustión del primero es más eficiente. “La presencia de CO2 en el proceso de combustión del metano le resta eficiencia. Con el metano en estado puro, el motor funciona de manera más eficiente y produce más electricidad”, añaden los participantes del proyecto.

“Para mi este trabajo es muy interesante”, explica Valeri, “porque yo salgo de esta oficina y puedo ver el mundo real, con problemas reales. En ese sentido, es súper importante salir del modelamiento de textos, de hipótesis, y conocer los problemas de la industria. Eso es para mi experiencia que no puedo olvidar y que transmito a mis alumnos”.

Valeri y Jaime conocen las gratificaciones y las complicaciones que vienen de mano con la asociación a empresas externas. “Para la empresa, es muy positivo contar con la experiencia de una institución como la Universidad de Santiago de Chile para abordar problemáticas que aún no se han atendido”, explica Jaime, “pero no está de más decir que para las industrias, innovar es un costo asociado a un alto riesgo”.

Por su parte, Valeri sentencia que a menudo las relaciones entre investigadores y empresas son lo suficientemente colaborativas. “Me gustaría que ese aspecto se fortaleciera. Hay culpas por ambos lados; nosotros estamos con frecuencia muy encerrados en la parte académica, y las empresas en su rutina de producción.”

Jaime agrega que es importante comprender que “los intereses que gobiernan en la universidad no son los mismos que en las empresas”. La clave de establecer un vínculo firme entre ambas entidades está en “enfocarnos en que el resultado sea tan bueno para la universidad como para las empresas. De modo que para las primeras existan recursos para hacer investigación y desarrollar nuevas cosas, y las últimas incorporen estas novedades que solucionen sus problemáticas, o les permita generar valor”.

Valeri Bubnovich es enfático en invitar a los alumnos de nuestra Casa de Estudios a tomar la iniciativa y conocer tanto el mundo que les espera como sus propias virtudes. “Visiten las industrias, regresen a la Universidad y formen grupos de trabajo e investigación. Hay que preguntarse que se podría hacer con nuestras propias manos, y no esperar a salir de aquí y que nos pasen un trabajo y un sueldo”. Para el académico de larga trayectoria, aprender y poner en práctica desde la experiencia es fundamental. “Es mucho mejor si tienes claridad respecto a lo que quieres hacer con tu vida, pero sobre todo si es con tus propias manos”.

Sostienen que la no clasificación de Chile al Mundial dio un respiro a mala calidad del aire

Sostienen que la no clasificación de Chile al Mundial dio un respiro a mala calidad del aire

Un 37,9% subieron los episodios críticos de contaminación en la Región Metropolitana este año, en comparación a 2017. De acuerdo al balance del periodo de Gestión de Episodios Críticos (GEC) 2018, que finalizó este viernes, se registraron 40 jornadas con aire de mala calidad, 11 más que las vividas en 2017.

Para el experto en modelos de pronóstico de contaminación atmosférica y ambiental, y académico de la Universidad de Santiago, Dr. Patricio Pérez, la situación podría haber sido peor si la selección nacional de fútbol hubiese clasificado al mundial de Rusia, que se jugó este año entre el 14 de junio y el 15 de julio. Es decir, en medio del lapso que comprende la GEC.

“En las últimas emergencias del año antepasado, la mayoría era atribuible a los días en que Chile había jugado en la Copa América (Centenario), por los asados. Este año Chile no fue al mundial y esa es una de las razones de que no hayamos vivido situaciones tan críticas”, afirma.

En 2016, el intendente de la RM de aquel entonces, Claudio Orrego, criticó a quienes realizaron asados durante el partido de Chile contra México por cuartos de final, ya que los índices habrían aumentado considerablemente producto de esta incidencia.

“Para que haya emergencias, tiene que conjugarse una situación de mala ventilación con un gran volumen de emisiones”, explica el doctor en física. Este año, pese a la mayor cantidad de episodios críticos, no se alcanzaron niveles de emergencia, al igual que en 2017.

“La principal causa del aumento son meteorológicas, ya que las condiciones estuvieron más desfavorables este año. Los días que hubo mala ventilación fueron significativamente más”, señala. “Si se cuentan las horas en que estuvimos en preemergencia este 2018, en comparación al año pasado, hubo un 900% de aumento, pasando de 5 horas a más de 60”, grafica.

Finalmente, el especialista no descarta que la forma en que se ejecutó el Plan de Descontaminación puede haber influido en esta subida, pero señala que no puede cuantificarse de manera categórica.

“Aunque se esperaba que las emisiones de leña por calefacción sufrieran una baja, no disminuyó lo esperado, dado que los días de mayor contaminación fueron los más fríos”, indica. “Los esfuerzos nunca son suficientes. Aunque es indudable que se ha hecho mucho, siempre se puede hacer más, sobre todo en cuanto a fiscalización”, concluye.

Sostienen que emergencia en Quintero revela negligencias en monitoreo y fiscalización

Sostienen que emergencia en Quintero revela negligencias en monitoreo y fiscalización

Emanaciones por gas dejaron alrededor de 300 personas intoxicadas en Quintero, en la región de Valparaíso. Los episodios, ocurridos la semana pasada, obligaron a las autoridades a decretar alerta amarilla. El Gobierno culpó a Enap por la emergencia química, en una zona donde también se encuentran firmas como Oxiquim, Codelco, GNL Quintero, AES Gener y Gasmar.

Independiente de quién sea el responsable del hecho, el doctor en ingeniería medioambiental y académico del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Santiago, Dr. Luis Díaz Robles, sostiene que el hecho deja al descubierto la falta de un plan de descontaminación en la zona (recién ayer se anunció la implementación de uno) y la ausencia de una normativa que permita monitorear y fiscalizar contaminantes que son normales en un sector tan industrializado como este, como isobutano, nitrobenceno y metilcloroformo.

“Tiene que haber mayor control de las emisiones y mayor fiscalización de parte del Estado, pero para eso, tiene que legislarse respecto de esas sustancias porque, actualmente, no tenemos normativa secundaria de calidad del aire ni de emisiones”, afirma. “Las estaciones de monitoreo no miden esas sustancias, porque no están legisladas, solo material particulado, dióxido de azufre, monóxido de carbono e hidrocarburos totales. Ni siquiera los específicos. Mientras no haya legislación, no habrá obligación de monitorear esto por parte del Estado ni de las empresas”, critica.

Por otra parte, el ingeniero civil químico, experto en gestión de la calidad del aire y control de la contaminación atmosférica, considera que culpar a Enap es “apresurado”, ya que el monitoreo de contaminantes que no se miden normalmente debiera ser más extendido en el tiempo, a fin de tener resultados concluyentes.

“Lo ideal es que haya una red permanente de monitoreo en un sector industrial tan complejo como el que hay y que es estratégico”, sostiene. “Nadie quiere que haya una Freirina 2, donde debido a un mal manejo ambiental se le tuvo que colocar candado a la empresa Agrosuper, lo que generó un impacto social al disminuir las posibilidades de conseguir empleo”, advierte.

Responsabilidad compartida

Comparte la opinión del Dr. Díaz el experto en modelos de pronóstico de contaminación atmosférica y ambiental, Dr. Patricio Pérez. El académico del Departamento de Física de la Universidad de Santiago insiste en que los contaminantes que miden estaciones de monitoreo en la zona -como Quintero, Puchuncaví, Las Ventanas, La Greda y Los Maitenes- no son los que se precisa fiscalizar cuando ocurren emergencias como la de la semana pasada.

A su juicio, fue ese factor el que provocó que dicha red no arrojara superaciones de la norma en esos días. “Acá hay una responsabilidad compartida entre el Estado y las industrias. El Estado tendría que tener estaciones que midan una variedad más grande de contaminantes y la industria, si bien no tiene la exigencia de controlar ciertos contaminantes, por responsabilidad propia debería tomar medidas cuando detectan que hay emisiones de gases que no están normados, pero que afectan la salud de las personas”, enfatiza.

El doctor en física señala que al no medir regularmente concentraciones que podrían haber causado eta emergencia, autoridades debieron asistir al lugar con estaciones de monitoreo portátiles que tienen una gama más amplia de contaminantes. Sin embargo, una de las falencias de realizar esto es que cuando se llega al lugar con dichas estaciones, el episodio crítico ya ocurrió, lo que impide tener mayores certezas respecto a si lo que se monitorea es o no relevante.

“No es tan extraño este tipo de contaminantes en la zona y es algo que se pudo haber previsto controlando una colección más grande de gases que se monitorean regularmente”, afirma. “Las estaciones de monitoreo portátil son lo mejor que se puede disponer en este caso, pero no tienen la precisión de una estación fija que ha sido calibrada y donde se han hecho test de calidad. Claramente, hay una mayor imprecisión en estas estaciones portátiles. Lo ideal es tener una red que mida de manera permanente estos contaminantes”, concluye.

Afirman que falta de fiscalización ha incidido en aumento de episodios críticos de contaminación

Afirman que falta de fiscalización ha incidido en aumento de episodios críticos de contaminación

A un mes de que termine el periodo de Gestión de Episodios Críticos (31 de agosto), estos han aumentado un 26% en comparación al año pasado en la Región Metropolitana. En 2017, las premergencias fueron 2 y las alertas, 25. En 2018, fueron 5 y 29, respectivamente.

Para el experto en modelo de pronóstico de contaminación atmosférica y ambiental, y académico del Departamento de Física de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Patricio Pérez, el Gobierno ha tenido responsabilidad en el aumento de los episodios críticos.

“Se esperaba una mejoría en las condiciones de calidad del aire este año, dado que entró en vigencia este año el plan de descontaminación de material particulado fino (MP 2,5)”, afirma. Sin embargo, considera que “restringir el uso de la leña no ha sido lo eficiente que uno hubiese esperado. Falta mayor fiscalización y sensibilización de la población para evitar este tipo de calefacción”.

El especialista considera que acotar a solo un dígito la restricción vehicular permanente para vehículos con convertidor catalítico, además de restringir la medida solo al anillo de Américo Vespucio, también podría haber afectado este índice.

Sin embargo, es concluyente al considerar que el número de preemergencias es un claro indicio de que la autoridad medioambiental ha incidido en este aumento de episodios críticos. “Las preemergencias pasaron de 2 a 5, lo que implica un aumento de un 120%. Eso no se puede atribuir tan directamente a los días de mala ventilación. Por lo tanto, el factor meteorológico no es el único que provocaría este aumento”, subraya.

Con todo, considera que una de las razones más importantes que provocaron el aumento son las condiciones meteorológicas que han afectado este año a la capital, caracterizadas por la escasez  de lluvias. “En 2017, hubo 18 situaciones de condiciones malas o críticas de ventilación. Este año, llevamos 25, lo que significa un aumento de 39% en cuanto a días con mala ventilación”, concluye.

Experto asegura que las preemergencias no se resuelven con mayor fiscalización

Experto asegura que las preemergencias no se resuelven con mayor fiscalización

El Plan de Descontaminación Atmosférica de Santiago no contempla recursos para fiscalizar las medidas que propone. Esa fue la situación que transparentó ayer la intendenta de la Región Metropolitana, Karla Rubilar.

Sin embargo, para el experto en contaminación ambiental y académico del Departamento de Física de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Ernesto Gramsch, el problema real no es la fiscalización.

“La cantidad de estufas a leña y otros sistemas contaminantes es de cien mil, de acuerdo al inventario de emisiones”, afirma. “Fiscalizar cien mil fuentes pequeñas es casi imposible, independiente del dinero que se disponga”, asegura.

A juicio del especialista, la Intendencia Metropolitana y las municipalidades deben colaborar para enfrentar los episodios críticos de manera particular, identificando a los grupos que más emiten los contaminantes y reunirse con ellos para plantearles soluciones específicas.

“Uno puede hacer un estudio de emisiones en la noche en el sector poniente de Santiago y va a identificar los lugares donde la contaminación es más alta”, señala. “Por ejemplo, si son indigentes los que están quemando leña, la idea es reubicarlos a algún lugar donde tengan calefacción de otro tipo. Las soluciones son muy distintas dependiendo de las circunstancias”, sostiene.

Para el experto, uno de los principales problemas del plan de descontaminación es que no aborda la particularidad de los episodios críticos, que están gatillados por “aspectos específicos, no la ciudad completa”. Según el Dr. Gramsch, esta política está enfocada en plantear soluciones para el problema general de emisiones contaminantes de toda la ciudad.

“El plan está incompleto: aborda bien la solución general, que es disminuir las fuentes móviles, las estufas a leña y bajar las emisiones de las industrias, pero le falta la parte que gatilla los episodios, que son emisiones puntuales que ocurren en la noche en sectores específicos de la ciudad”, sintetiza.

Descartan que altos niveles de contaminación en el sur disminuyan en el corto plazo

Descartan que altos niveles de contaminación en el sur disminuyan en el corto plazo

El Sistema de Información Nacional de Calidad del Aire (SINCA) arrojó que cuatro comunas del sur (Temuco, Linares, Los Ángeles y Chillán) presentan niveles de emergencia ambiental. El caso más complejo es el de Temuco, que lleva cinco días consecutivos en esta situación.

Para el especialista en contaminación ambiental y académico del Departamento de Física de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Ernesto Gramsch, la capital de La Araucanía tendrá que seguir conviviendo con estos niveles, dado que no existen medidas de corto plazo que sean efectivas para reducir dichos índices.

“En Temuco, el problema principal es la leña y eso es porque la gente necesita calefacción, pero resolverlo no es una tarea fácil”, señala. Esto, dado que le parece inconveniente prohibir su uso si no hay alternativas disponibles, dado el frío en esta temporada del año.

“No creo que la fiscalización y la prohibición sean la solución porque si el fiscal ordena apagar la estufa y se va, la persona va a volver a encenderla, porque es la única alternativa para mucha gente”, insiste.

Finalmente, el especialista reconoce que el tema es preocupante, especialmente porque son los niños los principales afectados por los altos niveles de material particulado fino que afectan su sistema respiratorio, pero lamenta nuevamente que no existan medidas con resultados inmediatos.

“En Santiago, se ha logrado reducir la contaminación, pero en un plazo de 30 años”, afirma. “No es posible aplicar medidas irreales. Lo que hay que hacer es preocuparse en serio de la aislación térmica y buscar soluciones de calefacción distrital o de otro tipo que sean menos contaminantes. Esas cosas existen, pero hay que hacer las cosas bien”, concluye.

Experta asegura que marea roja que afecta al sur del país aún no tiene un origen claro

Experta asegura que marea roja que afecta al sur del país aún no tiene un origen claro

La experta responde así a quienes han afirmado, sin las respectivas investigaciones, que el fenómeno registrado en la zona de Chiloé -principalmente- corresponde a una consecuencia de las miles de toneladas de salmones muertos depositados al interior de las costas de la región de Los Lagos.

La doctora en Ciencias Biológicas explica que “la aparición de estos florecimientos está directamente relacionada con algunos parámetros como la temperatura, la luminosidad y la disponibilidad de nutrientes como fósforo. El evento, actualmente en curso, surgió en la región de Aysén y se extendió hacia el norte hasta llegar a la zona de Chiloé; no obstante las razones precisas que lo originaron no son claras”.

“La marea roja es un fenómeno estacional que se ha producido históricamente en los meses de verano y otoño, enero a marzo o abril, de modo que no es sorprendente su aparición también en esta temporada, no obstante este año ésta ha alcanzado una magnitud mucho mayor”, añade.

En cuanto a los factores que favorecen los florecimientos, la Dra. Levicán sostiene que “pueden ser naturales o también influenciado por las actividades humanas. Así por ejemplo las actividades acuícolas que aportan materia orgánica a los sistemas acuáticos pueden contribuir al desarrollo de florecimientos de mayor magnitud e impacto”.

Recalca que al ser parte de un ciclo natural, “los florecimientos marinos no pueden ser evitados, sin embargo, si se logra establecer una correlación significativa con ciertas prácticas acuícolas, entonces es posible aspirar a que haya un mejor manejo y por tanto, reducir el impacto que estos florecimientos tienen”.

Aclara que existen reportes científicos que indican que el cambio climático influye de modo importante en el aumento de la frecuencia de aparición de estos fenómenos alrededor del mundo.

“El aumento de la temperatura sobre el planeta y los cambios hidrológicos que implican un mayor movimiento vertical de las aguas pueden favorecer el crecimiento exponencial de ciertos grupos de microorganismos pero, obviamente, el manejo de estas variables resulta complejo sino imposible”, subraya.

Cuidados en el consumo

En relación a los cuidados que debe tomar la población, la académica señala que el consumo de mariscos contaminados sin duda reviste un alto riesgo.

“Es fundamental consumir solo aquellos productos que han sido debidamente analizados y declarados como libres de contaminación por parte de la autoridad sanitaria. Esto requiere adquirirlos solo en lugares autorizados”, asegura.

“Se puede predecir que estos fenómenos, al ser parte de un ciclo natural, se volverán a presentar en las próximas temporadas cálidas. No obstante, considero que el incremento en la magnitud e impacto de este fenómeno debe hacernos reflexionar sobre si nos cabe, como sociedad, alguna responsabilidad y qué es posible realizar para reducir su impacto. Un plan de manejo y control de la eliminación de residuos a  los sistemas acuáticos es sin duda de primera prioridad”, agrega.

¿Qué es la marea roja?

Este fenómeno que ha impactado a los pescadores entre las regiones de Los Ríos y Aysén, es lo que técnicamente se conoce como Florecimiento Nocivo de Algas (o FAN, por su sigla en inglés).

“Estos florecimientos corresponden a un crecimiento exponencial de microorganismos que forman parte de fitoplancton como microalgas y dinoflagelados, entre otros. Estos microorganismos producen una variedad de toxinas con diferente grado de toxicidad y acción, distinguiéndose por ejemplo: hepatotoxinas, dermatoxinas, y neurotoxinas”, añade la experta.

“Los organismos filtradores como los bivalvos, se alimentan del fitoplancton y acumulan las toxinas que posteriormente pueden pasar a las personas y a los animales a través de su consumo. Muchas de estas toxinas son estables a la temperatura por lo que no pierden su actividad durante la cocción de los productos”, concluye.

Proyectan disminución del agujero de la capa de ozono en el corto plazo

Proyectan disminución del agujero de la capa de ozono en el corto plazo

“Aunque el cierre del agujero es un proceso paulatino que aun tomará décadas, hoy podríamos estar observando las primeras señales de recuperación de la capa de ozono. Esperamos el cierre total del agujero sobre la Antártida antes de fines de este siglo”.


Con estas palabras, el experto en cambio climático y profesor asociado del Departamento de Física de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Raúl Cordero, se refirió al estado actual del agujero de la capa de ozono, en el marco de la ceremonia de conmemoración de los treinta años desde la suscripción del Protocolo de Montreal, cuyo origen data del 16 de septiembre de 1987 y ha sido firmado por 196 países, a fin de proteger la capa de ozono mediante el control de casi cien sustancias químicas, eliminándolas de manera gradual.


En la jornada, que se realizó en el Salón de Honor de Casa Central, el Dr. Cordero expuso la ponencia “Agujeros de Ozono y Cambio Climático”, en la que destacó que el acuerdo haya logrado contener la degradación de dicho agujero, que alcanzó su máxima extensión el 24 de septiembre de 2006 (30 millones de km2). Más aun, considerando que está situado sobre la Antártica, lo que es determinante para el clima del hemisferio sur.


“Para quienes vivimos en esta zona, el Protocolo realmente es motivo de celebración, porque si el agujero de ozono continuara expandiéndose, sus efectos climáticos serían particularmente graves en nuestro hemisferio”, advierte.


El Director del Laboratorio de Metrología Óptica ejemplifica los efectos nocivos de esto con el caso de Puerto Montt, donde las precipitaciones han disminuido a razón de 7% por década en los últimos 40 años.


“El aumento  de las concentraciones en la atmósfera de gases de efecto invernadero y su interacción con las variaciones de ozono sobre la Antártica, que aún se esperan en las próximas décadas, hacen necesario continuar el monitoreo del clima antártico. Afortunadamente, en eso está el foco de la investigación polar chilena”, afirmó el investigador.


Para el especialista, los desafíos a futuro en este tema son descubrir nuevos químicos que dañen la capa de ozono, para incluirlos en el Protocolo.


Seguir alerta


Por su parte, el también organizador de la jornada, Dr. Jaime Pizarro,  expuso su ponencia “Hechos históricos del Protocolo de Montreal”. El Director del Departamento de Ingeniería Geográfica de la institución y Doctor en Ciencias con mención en Química también destacó que el agujero se encuentre actualmente contenido en su expansión, pero llamó a la comunidad científica a seguir  alerta a eventuales cambios.


“El desafío es que los acuerdos internacionales a futuro implementen las necesarias regulaciones que permitan disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, para así mitigar más eficazmente el cambio climático, cuya evidencia la estamos palpando todos los días”, sostuvo.


“Gracias a las disposiciones del Protocolo, se han podido disminuir la emisiones de gases de efecto invernadero, compuestos que en la estratosfera se descomponen por la fuerte radiación, provocando la liberación de cloro y otros halógenos, que son catalizadores de la degradación del ozono”, explicó.


El Rector de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Juan Manuel Zolezzi, resaltó que el plantel sea el que más proyectos de investigación tiene en la Antártica, según aseguró el Instituto Antártico Chileno.


“Es un compromiso de responsabilidad social de todos y cada uno de nosotros, de cuidar el medio ambiente, y debemos estar en todas las instancias que sean necesarias para que ello se produzca”, sostuvo. “Si no hacemos nada en la academia para detener el calentamiento global, terminaremos eliminándonos los unos a los otros”, enfatizó.


También asistieron al evento el representante de la Embajada de Canadá en Chile, Mark Richardson; el representante de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), José Eduardo Latorre; y el representante del Instituto Antártico Chileno, José Retamales.

Proyectan disminución del agujero de la capa de ozono en el corto plazo

Proyectan disminución del agujero de la capa de ozono en el corto plazo

“Aunque el cierre del agujero es un proceso paulatino que aun tomará décadas, hoy podríamos estar observando las primeras señales de recuperación de la capa de ozono. Esperamos el cierre total del agujero sobre la Antártida antes de fines de este siglo”.


Con estas palabras, el experto en cambio climático y profesor asociado del Departamento de Física de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Raúl Cordero, se refirió al estado actual del agujero de la capa de ozono, en el marco de la ceremonia de conmemoración de los treinta años desde la suscripción del Protocolo de Montreal, cuyo origen data del 16 de septiembre de 1987 y ha sido firmado por 196 países, a fin de proteger la capa de ozono mediante el control de casi cien sustancias químicas, eliminándolas de manera gradual.


En la jornada, que se realizó en el Salón de Honor de Casa Central, el Dr. Cordero expuso la ponencia “Agujeros de Ozono y Cambio Climático”, en la que destacó que el acuerdo haya logrado contener la degradación de dicho agujero, que alcanzó su máxima extensión el 24 de septiembre de 2006 (30 millones de km2). Más aun, considerando que está situado sobre la Antártica, lo que es determinante para el clima del hemisferio sur.


“Para quienes vivimos en esta zona, el Protocolo realmente es motivo de celebración, porque si el agujero de ozono continuara expandiéndose, sus efectos climáticos serían particularmente graves en nuestro hemisferio”, advierte.


El Director del Laboratorio de Metrología Óptica ejemplifica los efectos nocivos de esto con el caso de Puerto Montt, donde las precipitaciones han disminuido a razón de 7% por década en los últimos 40 años.


“El aumento  de las concentraciones en la atmósfera de gases de efecto invernadero y su interacción con las variaciones de ozono sobre la Antártica, que aún se esperan en las próximas décadas, hacen necesario continuar el monitoreo del clima antártico. Afortunadamente, en eso está el foco de la investigación polar chilena”, afirmó el investigador.


Para el especialista, los desafíos a futuro en este tema son descubrir nuevos químicos que dañen la capa de ozono, para incluirlos en el Protocolo.


Seguir alerta


Por su parte, el también organizador de la jornada, Dr. Jaime Pizarro,  expuso su ponencia “Hechos históricos del Protocolo de Montreal”. El Director del Departamento de Ingeniería Geográfica de la institución y Doctor en Ciencias con mención en Química también destacó que el agujero se encuentre actualmente contenido en su expansión, pero llamó a la comunidad científica a seguir  alerta a eventuales cambios.


“El desafío es que los acuerdos internacionales a futuro implementen las necesarias regulaciones que permitan disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, para así mitigar más eficazmente el cambio climático, cuya evidencia la estamos palpando todos los días”, sostuvo.


“Gracias a las disposiciones del Protocolo, se han podido disminuir la emisiones de gases de efecto invernadero, compuestos que en la estratosfera se descomponen por la fuerte radiación, provocando la liberación de cloro y otros halógenos, que son catalizadores de la degradación del ozono”, explicó.


El Rector de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Juan Manuel Zolezzi, resaltó que el plantel sea el que más proyectos de investigación tiene en la Antártica, según aseguró el Instituto Antártico Chileno.


“Es un compromiso de responsabilidad social de todos y cada uno de nosotros, de cuidar el medio ambiente, y debemos estar en todas las instancias que sean necesarias para que ello se produzca”, sostuvo. “Si no hacemos nada en la academia para detener el calentamiento global, terminaremos eliminándonos los unos a los otros”, enfatizó.


También asistieron al evento el representante de la Embajada de Canadá en Chile, Mark Richardson; el representante de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), José Eduardo Latorre; y el representante del Instituto Antártico Chileno, José Retamales.

Universidad propone nuevo modelo predictivo para medir contaminación

Universidad propone nuevo modelo predictivo para medir contaminación

Una mejora sustancial incorporaron al prestigioso Modelo Neuronal Artificial de la U. de Santiago, el coordinador del Centro Meteorológico y Ambiental del Plantel, Dr. Patricio Pérez, junto al académico Dr. Ernesto Gramsch, ambos académicos del Departamento de Física del Plantel, quienes modificaron la forma de tomar los valores de los posibles niveles de contaminación desde un promedio de 24 horas por a mediciones que detallan los niveles que podrían ocurrir durante cada hora del día siguiente.

“En este círculo más reciente, lo que hemos hecho es desarrollar un modelo que utiliza la misma metodología, pero que en vez de pronosticar los promedios de 24 horas, pronostica los valores que ocurrirán en cada hora del día siguiente. Esto tiene como ventaja que permitirá saber más en detalle cuándo estará peor o mejor la contaminación, lo que permitiría enfocar de una manera más eficiente las medidas para mejorar la condición ambiental”, explica el Dr. Patricio Pérez.

 

Modelo Neuronal Artificial

 

Según explica un estudio publicado por los investigadores en la prestigiosa revista ambiental “Atmospheric Environment”, las concentraciones atmosféricas de partículas finas son medidas desde 1989 en una red de estaciones de control situadas en el área metropolitana de Santiago, en donde las concentraciones de material particulado 2.5 muestran valores promedio ubicados sobre los límites recomendados por organizaciones internacionales de salud.

Es por ello, que distintas universidades nacionales y el Gobierno, han dedicado especial énfasis a impulsar modelos para pronosticar la calidad del aire en Santiago. Entre estos estudios, cobra especial relevancia el Modelo Neuronal Artificial, creado por el Centro Meteorológico y Ambiental de la U. de Santiago, que incluso ha sido tomado como complementario al que utiliza actualmente el gobierno. Este último fue desarrollado por la Universidad de Iowa (EE.UU) y permite anticipar los días de mala calidad del aire y, tomar medidas para mitigar estos episodios.

Según explica el coordinador del Centro, el Dr. Patricio Pérez, el modelo inicial creado en la U. de Santiago, mide las concentraciones de material particulado pronosticando cómo estará la calidad del aire al día siguiente, que se calcula convencionalmente tomando un promedio de las últimas 24 horas, tomando en consideración todas las estaciones.

El prototipo es conocido públicamente como Modelo Neuronal Usach y se basa en una técnica que intenta reproducir el procesamiento de información que realiza el cerebro cuando recibe cierta información, la que después es procesada para entregar una respuesta óptima, en este caso, a través de sistemas informáticos. Según explica el investigador, la dificultad de estos modelos es que “no entregan el detalle de lo que ocurre en esas 24 horas, sólo un promedio de las 24 horas del día siguiente”, explica.

 

Mejoras al prototipo y desempeño

 

En este último estudio realizado por los investigadores, se presentaron los resultados de un modelo de predicción de concentraciones de PM 2.5 por hora en Santiago de Chile, con énfasis en episodios nocturnos.

El estudio se centra en la comparación entre el modelo original y los valores observados en la estación de monitoreo con las concentraciones más altas  obtenidas de la estación de Cerro Navia, para el período comprendido entre abril y agosto, época en que los episodios de alta concentración son frecuentes.

La investigación se realizó con los datos de los años 2010 y 2011 y el modelo se probó con los valores de 2012. La información fue recogida hasta las 7 de la mañana y el pronóstico de error porcentual se estableció hasta 15 horas antes, a partir de las 8 de la mañana, el que es del orden del 30%. Mientras que según los investigadores, la precisión de la predicción es significativamente mejor que otros modelos y puede considerarse como una herramienta útil para anticipar episodios.

El nuevo modelo, si bien utiliza la misma metodología del Modelo Neuronal, en vez de pronosticar los valores de las 24 horas, pronostica el detalle de lo que ocurrirá en cada hora del día siguiente, permitiendo conocer los posibles escenarios a lo largo del día y no de manera general.

Según indica el Dr. Pérez, “si bien esa información no es la que se utiliza para tomar las medidas, puede ser de mucha utilidad porque es capaz de ayudar a enfocar medidas para que en esas horas no ocurran estos niveles en caso de que sean muy altos, y de esa manera, si uno se enfoca en tomar medidas en esas horas, es que baje el promedio de contaminación ambiental”, sostiene.

En la publicación científica, el artículo asegura que el actual modelo cuenta con una precisión razonable con una anticipación de varias horas, siempre que se cuente con datos históricos fiables, incluyendo las concentraciones de contaminantes e información meteorológica.

Agrega que a pesar de la alta tasa de detección de los modelos que prevén la calidad del aire con un promedio de 24 horas, pronosticar los promedios por hora es más conveniente para la eficiencia de las medidas de control y/o restricción a tomar por las autoridades. Respaldan las mejoras agregadas a que el modelo de 24 horas llega con un retraso para la toma de decisiones.

Mientras que el nuevo modelo puede ser aplicado en otras ciudades con características geográficas similares a Santiago, y en donde las condiciones de esmog pueden ser observadas en las noches de invierno.

En tanto, actualmente no existen muchos modelos de predicción estadística que estimen las concentraciones de PM2,5 con más de 1 hora de anticipación. Sin embargo, en este estudio, los investigadores indican que el modelo es más preciso, al incluir distintos factores, entre ellos, parámetros asociados a ventilación y concentraciones de contaminación durante la noche.

“Esta podría ser una herramienta complementaria para focalizar un poco mejor la política de descontaminación o de medidas restrictivas en algunos días del año. Como Centro, seguimos trabajando y mejorando el modelo”, concluye el investigador.

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