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Con el sello de responsabilidad social se titulan 60 nuevos arquitectos

Con el sello de responsabilidad social se titulan 60 nuevos arquitectos

El pasado jueves 17, en el Aula Magna de la Universidad, se realizó la ceremonia de titulación y graduación de la Escuela de Arquitectura.

En la ocasión, 60 nuevos profesionales recibieron el título de arquitecto y arquitecta, lo que los habilita para diseñar, construir y gestionar todo tipo de obras y calcular edificaciones.

Además, cuatro profesionales obtuvieron el grado académico de máster al egresar del programa Máster Integrado en Diseño Arquitectónico (MIDa).

En tanto, ocho estudiantes haitianos consiguieron diplomas tras cursar la segunda versión del programa Min Ouve o “Manos abiertas”, cuyo objetivo es dar una oportunidad a inmigrantes de ese país a través de la capacitación en el oficio del diseño y ejecución de muebles en madera de primera necesidad.

El director de la Escuela de Arquitectura, Jorge Lobiano Yaber, señaló que el desafío no es sólo formar nuevos profesionales, sino que actualizarlos en sus conocimientos y capacitar a los sectores más postergados de la sociedad.

“Nos parece un mandato de la Escuela de Artes y Oficios que no solo nos legó este edificio, sino lo más importante: el rigor técnico y la vocación de servicio”, resaltó la autoridad. “Estamos llamados a liderar los cambios que nuestra sociedad demanda en materia de desigualdad”, remarcó.

En su discurso, Lobiano puntualizó que los 25 años que cumple la Escuela marca la ceremonia, ya que “con esta mayoría de edad, en los próximos días reingresaremos el proyecto de Facultad de Arquitectura y Artes, que en una primera etapa contará con las carreras de cine y música, además de la carrera de arquitectura”.

Distinguidos

En la ceremonia, Hugo Tello Miranda recibió un reconocimiento por parte de Fudea debido a su compromiso con la Universidad.

Asimismo, como es tradicional, la comunidad académica de la Escuela distinguió a un par y este año ese reconocimiento fue para el arquitecto y profesor Oscar Zaccarelli Vender, por su contribución social y académica a la disciplina.

En tanto, como mejores estudiantes de esta generación recibió el primer lugar Ivanna Lincoleo Quiroga. Héctor Castillo López (2°) y Javiera Rojas García (3°).

La ceremonia también contó con la presencia de la ex ministra de Vivienda del Gobierno de Michelle Bachelet, Paulina Saball, quien felicitó a los nuevos arquitectos y destacó la calidad profesional de los egresados de nuestra Universidad.

La ex secretaria de Estado instó a los titulados a trabajar en los desafíos que enfrenta el país, como la segregación, la inequidad y la exclusión, principalmente en el tema de la construcción de viviendas sociales. Junto con ello, los llamó a ser parte de los cambios.

Convocan a estudiantes de Arquitectura a trabajar por el desarrollo del país

Convocan a estudiantes de Arquitectura a trabajar por el desarrollo del país

Arquitectos enfocados en el diseño del espacio habitable, dotados de pensamiento crítico, capacidad de exploración y resolución de problemas, son los profesionales que promueve nuestra Casa de Estudios, y que promoverá en los 72 nuevos estudiantes que este martes (13) se incorporaron a la Unidad Académica.

 

Los nuevos ingresos fueron recibidos con un desayuno en el taller fábrica de la Escuela, instancia en que su director, Jorge Lobiano Yaber, los instó a asumir el compromiso con nuestra Institución.

 

“Siempre apelo a nuestra historia, tradición técnica y responsabilidad social. Los estudiantes que quieren trabajar en el desarrollo país, con alto rigor técnico, son quienes ingresan a esta carrera, y será el sello que fortaleceremos”, puntualiza.

 

De la bienvenida también participó la vicerrectora académica, Dra. Patricia Pallavicini Magnere, quien motivó a los nuevos estudiantes a comprometerse activamente con su formación profesional y aseguró que contarán con todo el apoyo de nuestra Institución para el logro de sus objetivos.

 

"Es una carrera exigente, donde la persistencia será clave para que logren sus objetivos. Cuentan con varios mecanismos de apoyo para esto desde su unidad académica y del PAIEP, quien puede proveer ayuda en diferentes ámbitos", puntualiza.

 

Año académico

Este año se incorporaron 72 nuevos estudiantes a la carrera de Arquitectura. De ellos, 61 ingresaron vía PSU y 11 por ingresos especiales: Beca de Excelencia Académica, Deportista destacado, cupo Pace, cupo extranjero, traslado Universidad, prosecución de estudios y transferencia de carrera.

 

En tanto, otros 7 estudiantes ingresaron a primer año desde el Bachillerato en Ciencias y Humanidades que ofrece nuestro Plantel.

 

En la oportunidad, el director de la Escuela recalcó algunos desafíos que la Unidad Académica espera consolidar este año, entre ellos destacan: la renovación de la malla curricular para pregrado, que considerará una certificación de Dibujante Técnico en segundo año y, la rehabilitación del taller de diseño arquitectónico, que permitirá aumentar la matrícula de estudiantes.

 

Nueva generación de arquitectos

Caroline González Iturra, es una de las estudiantes que se incorporó a la carrera luego de cursar el Bachillerato en Ciencias y Humanidades.

 

La estudiante explica que fue un familiar quien la motivó a estudiar Arquitectura, pero su elección de Universidad fue especial: “escogí la U. de Santiago por la acogida que da, aquí se forma una familia”, sostiene.

 

En tanto, Aarón Estay Soto ingresó por la vía PSU. Respecto a su elección indica que, “me gusta la creatividad y arquitectura desde pequeño, y tras comparar mallas de distintas Universidades, descubrí que ésta era la más didáctica. Siempre he querido dejar huella y creo que aquí podré hacerlo”. 

 

Mientras que Génesis Victorino Castro, decidió cambiarse a Arquitectura tras cursar primer año de Ingeniería Civil en Minas, también en nuestro Plantel. “Comparé la carrera en distintas universidades y ésta fue la que cumplía con todo lo que quería, ya que siempre me gustó Arquitectura”.

 

Arquitectos con formación integral

En la jornada, y como acto de compromiso de los nuevos estudiantes con la visión de la Escuela de Arquitectura, plantaron árboles en el patio José Abelardo Núñez, frente a la Unidad Académica.

 

Jonás Figueroa, docente de urbanismo y arquitectura del agua, explica que la actividad busca transmitir que se puede diseñar y construir desde el espacio habitable en el contexto de la realidad contingente.

 

“Los árboles constituyen un buen elemento para construir habitabilidad en el espacio público, dando sombra, cobijo y un lugar para observar. A través de esta actividad buscamos que el estudiante descubra que puede apropiarse del espacio público desde nuestra ciudad universitaria”, puntualiza.

“Gobiernos locales deben asumir liderazgo tras fracaso de políticas ministeriales en urbanismo”

“Gobiernos locales deben asumir liderazgo tras fracaso de políticas ministeriales en urbanismo”

El pasado 30 de enero, la comuna de Recoleta lanzó una nueva iniciativa de carácter comunitario. A la farmacia y óptica, el alcalde Daniel Jadue sumó la “inmobiliaria popular”, un proyecto dirigido a familias vulnerables que contempla la construcción de un edificio con 38 departamentos, cada uno de 55 metros cuadrados, los que se arrendarán a un precio justo.

Para el experto en urbanismo y académico de la Universidad de Santiago, Jonás Figueroa, se trata de una “excelente noticia, ya que ha quedado demostrado el fracaso de las políticas ministeriales en materia habitacional”.

Por lo anterior, el arquitecto asegura que esta es “una oportunidad para que los gobiernos locales asuman el control de lo que sucede en su territorio, en temas de interés social de primera urgencia como lo es la vivienda”.

Según el especialista, las políticas gubernamentales han fracasado por la falta de un equipo técnico idóneo. A su juicio “no es posible que los mercados definan los tipos de viviendas y las características de equipamientos. Si seguimos así, las colmenas humanas seguirán expandiéndose”.

De acuerdo a Figueroa, en países europeos iniciativas como éstas tienen mucho éxito, porque “es una instancia donde también es posible la participación de los mismos vecinos”.

“Esto permitirá resolver los problemas desde la propia base de la gente. Grupos sociales podrán compartir su esfuerzo por enseñar cuáles son sus proyectos, sueños e ideas de vivienda”, indica el arquitecto.

Las Condes

Una vez conocida la iniciativa del alcalde Jadue, comunas como Independencia, Estación Central y Las Condes manifestaron su interés por replicar la idea. Sin embargo, Joaquín Lavín recibió críticas de parte del ex candidato presidencial José Antonio Kast por una medida que tildó de “populista”.

No obstante, Figueroa cuestionó el rechazo de Kast y señaló que esta es “una posibilidad de introducir población de diferentes estratos sociales y económicos en un mismo lugar. La mezcla de distintos proyectos familiares da un fuerte dinamismo a las ciudades”.

Para el experto, los gobernantes deben entender que no es posible hacer comunas exclusivamente ricas y otras exclusivamente pobres. “Lo que necesitamos es que exista una mayor inclusión social y el tema de la vivienda lo facilita”, enfatiza.

Por tercer año futuros arquitectos ganan concurso Corma con innovador diseño inclusivo y sustentable

Por tercer año futuros arquitectos ganan concurso Corma con innovador diseño inclusivo y sustentable

Visualizar nuestras ciudades y las oportunidades de intervención que mejoren la calidad de vida de sus ciudadanos a través de un anteproyecto materializado en madera, fue el objetivo de la convocatoria “Madera en la Ciudad”, que en su décimo segunda versión, liderada por la Corporación Chilena de la Madera (Corma), buscó resolver un problema clásico de infraestructura urbana: dar acceso a personas con movilidad reducida a zonas altas de un cerro.

Fue así, como tras una estrecha votación del jurado, que evaluó 83 proyectos con un excelente nivel y aporte tanto a la ingeniería estructural como a la construcción, el proyecto “Nexo Urbano” de los estudiantes de la Universidad de Santiago: Tamara Díaz, Santiago Contreras y Ayami Nakamura, obtuvo el primer lugar en la categoría Arquitectura.

La maqueta, compuesta por cuatro torres de 21 metros conectadas al cerro mediante un puente, con un mirador y módulos de comercio, busca dar acceso a las zonas altas de los cerros de Coquimbo, caracterizada por elevadas pendientes que dificultan el acceso a personas con movilidad reducida o de avanzada edad.

Según explicó el director del concurso de Arquitectura, Martín Hurtado, “la discusión del primer y segundo lugar se dirimió por un problema técnico y no arquitectónico”, enfatizando en que la labor pedagógica del concurso es precisamente dar señales a los estudiantes “de lo que está correcto hacer en madera”, en donde el equipo de nuestra Casa de Estudios, destacó por resolver el problema de “manera inteligente”, según afirma el experto.

Al respecto, el académico de la Escuela de Arquitectura y guía del proyecto, Rodrigo Aguilar puso de relieve la importancia de ser considerados en este tipo de concursos.

“Para nosotros es motivo de orgullo participar en este evento, lo que significa que estamos trabajando con problemas país, que tienen que ver con aspectos sociales, y que representan el sello de nuestra Universidad”, afirma. El Plantel ya había ganado el premio en dos oportunidades anteriores.

Propuesta arquitectónica

El concurso nace el año 2006 al alero de Madera 21, asociación de Corma (Corporación Chilena de la Madera), con el objetivo de involucrar a estudiantes de arquitectura en el conocimiento y uso de la madera.

En su décimo segunda versión, la convocatoria se extendió durante el primer semestre académico de este año, donde los estudiantes debían resolver un problema clásico de infraestructura urbana: dar acceso a personas con movilidad reducida a zonas altas de un cerro, realizando propuestas que constituyan un aporte en la sustentabilidad de los proyectos arquitectónicos.

Sobre el concurso, la estudiante de 5º año, Ayami Nakamura, explica que eligieron Coquimbo por su topografía similar a la de Valparaíso, “incluso sus pendientes llegan a ser mucho más bruscas y es bastante dificil para acceder”, sostiene.

Por su parte, Santiago Contreras, indica que “Coquimbo es de esas ciudades que se ven un poco abandonadas pese a tener un gran potencial: situarse en el borde costero y ser un importante productor de cobre. Entonces, creemos que además de contribuir al problema de accesibilidad, podría otorgar una oportunidad turística económica que la caracterice y la haga atractiva”, puntualiza.

Cada torre de 20 metros de altura, consta de un ascensor panorámico urbano y escaleras de emergencia, además de cuatro módulos de comercio distribuidos al interior para promover la artesanía local y activar el turismo de la zona.

Según indica el equipo en la memoria del proyecto, la zona seleccionada cuenta con un lenguaje arquitectónico inserto en la tradición de los carpinteros del mar, influenciados por técnicas constructivas en base a madera que les otorgaron los primeros grupos de inmigrantes europeos y le brindaron al sector una valorable identidad.

Es por ello, que rescataron el oficio y la técnica de la construcción en madera amoldándola a las técnicas constructivas actuales, atreviéndose a trabajar con un material sobre el que no tenían mayor conocimiento.

“Con el diseño, buscamos fomentar el turismo en la zona y reactivarlo, ya que se encuentra muy deteriorado, como ocurre con el eje del Barrio Inglés”, explica la estudiante Tamara Díaz.

Mientras que la estructura principal está diseñada de madera, el ascensor tiene piezas metálicas, y la cubierta está recubierta de cobre, al ser un material de característica perdurable y propia de la zona.

El proyecto que trasciende el lenguaje arquitectónico destaca por la intención social pensada por el equipo: “generar una gran mejora en la calidad de vida de los habitantes de Coquimbo mediante una intervención sencilla y factible”, comenta Ayami Nakamura.

Futuros arquitectos que sueñan en grande

La premiación del Concurso se realizó en dependencias del Centro Cultural Gabriela Mistral, el 23 de agosto, instancia en la que participaron altos directivos de Corma, representantes del entorno de la Madera, el ex Ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes, y el prestigioso arquitecto canadiense Michael Green, quien en la oportunidad felicitó a los concursantes y animó a construir una relación más estrecha con Canadá y Estados Unidos en torno a la madera.

En la jornada resultaron ganadores un total de 17 proyectos en las categorías de Arquitectura, Diseño, Innovación e Ingeniería.

En cuanto a la categoría de Arquitectura, el académico Rodrigo Aguilera, puso de relieve la tradición de la Escuela al explorar problemáticas de carácter urbano.

“Fomentamos que los estudiantes sean capaces de formular propuestas de diseño arquitectónico asociadas al material, en este caso la madera, buscando establecer una relación virtuosa entre ella y la forma en que se puede asociar a respuestas de diseño arquitectónico dentro de la ciudad”, sostiene.

Los estudiantes sostienen que esperan desempeñarse en el área de diseño al finalizar la carrera, a fin de concretar propuestas innovadoras para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía.

Por su parte, Ayami Nakamura resalta el aporte otorgado por la Universidad durante su formación, lo que asegura, permite a sus pares obtener un lugar privilegiado en este tipo de eventos.

“La Universidad nos prepara otorgándonos consciencia respecto al rol que cumplimos para solucionar un problema y como ejecutar un proyecto, teniendo como resultado un prototipo que es realmente viable, siendo destacado por el jurado por su buena resolución técnica y de materiales, que no todos los proyectos pudieron ejecutar”, puntualiza.

Con visión crítica sobre construcción actual culmina Congreso de Arquitectura Religiosa

Con visión crítica sobre construcción actual culmina Congreso de Arquitectura Religiosa

Con visitas al Templo Bahá'í de Peñalolén, el Monasterio de los Benedictinos y la Capilla del Espíritu Santo de Puente Alto, culminó el domingo el V Congreso Internacional de Arquitectura Religiosa Contemporánea (CIARC) que se realizó por primera vez en Sudamérica y que fue organizado por la Universidad de Santiago de Chile.

El encuentro, que se desarrolló desde el día miércoles de la semana pasada con clases magistrales, mesas de discusión y visitas a templos tanto de Santiago como de Valparaíso, contó con la presencia de destacados expertos internacionales, como Jeanne H. Kilde, Michael J. Crosbie y Zorán Vukoszávlyev, quienes abordaron el momento que vive la arquitectura cristiana tanto en Chile como en el mundo.

Para el Dr. Esteban Fernández-Cobián, arquitecto español e integrante del comité organizador de los CIARC, “estos congresos intentan aportar algo de luz sobre cómo construir iglesias hoy en día”, opinión compartida por el académico de la Universidad de Santiago de Chile y también parte de la organización, Dr. Rodrigo Vidal.

El arquitecto chileno estima que, en el último tiempo, distintas perspectivas respecto a la construcción de templos  han terminado por convivir unas con otras. Ello explicaría que, en un mismo momento histórico, en algunos lugares se privilegien grandes templos, mientras que, en otros, se opte por la austeridad e, incluso, algunos credos prefieran adquirir antiguos cines o teatros para convertirlos en espacios litúrgicos.

Ya no existe un solo patrón

Esta “dislocación”, como la llama el Dr. Vidal, es propia del último siglo, afirma. “Fundamentalmente, desde el Concilio Vaticano II en adelante, a mediados de la década de 1960”, lo que atribuye a las trasformaciones vinculadas a la aparición del Movimiento Moderno que habrían adquirido mayor fuerza en las últimas tres décadas. “Esto antes no se había vivido, había una mayor cercanía entre los templos”, considera.

El Dr. Fernández-Cobián concuerda en que este “profundo desconcierto” se debe a la aparición del Movimiento Moderno, que incorporó nuevos materiales y replanteó la relación con otras vanguardias artísticas en la pintura, la fotografía y las artes dinámicas. No obstante, agrega que a ello se adicionó una “revolución litúrgica”, también del siglo pasado, que pretendía deshacerse de todo lo accidental del culto, como adornos y otros elementos.

“Esa confluencia entre las dos revoluciones, la arquitectónica y la litúrgica, provocó la tormenta perfecta y, de pronto, ya nadie sabía cómo había que construir las iglesias”, sostiene. Sin embargo, advierte que tendencia está comenzando a clarificarse, hacia templos sobrios donde convergen distintas religiones, como sería el caso del Templo Bahá'í.

Para el Dr. Vidal, parte importante de ese cambio lo explica el hecho de que las instituciones religiosas hayan reconocido el valor de la arquitectura para que las personas puedan desarrollar adecuadamente su espiritualidad. A su juicio, esto se contrapone a periodos pasados, donde predominaron estilos recargados como el clásico, el románico, el barroco o el rococó, donde el ser humano se dejó en un segundo plano para privilegiar la representación de Dios.

“Actualmente, se está reconociendo el valor de la vida humana y del individuo en la participación colectiva de la construcción de la fe. El templo Bahá'í es más bien un lugar de encuentro, de comunidad, donde todas las religiones son aceptadas”, explica.

Chile, sinónimo de arquitectura

Finalmente, el arquitecto español Dr. Fernández-Cobián destacó la realización en nuestro país de este congreso. “Cuando uno piensa en Chile, piensa en buena arquitectura, de calidad y eso se refleja en las iglesias”, afirma.

El especialista destaca reconocimientos internacionales para profesionales de nuestro país, como el Premio Pritzker obtenido por Alejandro Aravena o el Premio Internazionale di Architettura Sacra 'Frate Sole' para Cristián Undurraga en 2012, lo que habría sido una de las motivaciones para escoger a Chile como escenario de este congreso. “La arquitectura chilena tiene fama mundial”, concluye.

Proyecto de accesibilidad universal en el Campus

Proyecto de accesibilidad universal en el Campus

Tras la puesta en marcha en marzo del 2016 de una modificación a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones en Chile, que establece Normas sobre Igualdad de Oportunidades e Inclusión Social de Personas con Discapacidad, nuestra Casa de Estudios inició un plan de trabajo para adecuarse a la nueva normativa.

Fue así, como luego de seis meses de trabajo mancomunado entre estudiantes, diseñadores, arquitectos, y el Programa de Acceso Inclusivo, Equidad y Permanencia del Plantel (Paiep), a través del proyecto USA 1505, que lograron diagnosticar las falencias arquitectónicas en el Plantel y comenzar la elaboración de propuestas.

Las actividades finalizaron con un Workshop en la U. de Santiago en noviembre del mismo año, instancia en que presentaron las principales conclusiones en torno a la temática ligada a Aprendizaje + Servicio.

Al conocer la iniciativa, diseñadores y arquitectos del prestigioso Archivo de Milán, Giovanni Sacchi, invitaron a los académicos a presentar el proyecto  en la exposición “Mostrar el Progreso”, realizada en junio, con el fin de dar a conocer las acciones que se realizan en América Latina respecto a accesibilidad universal.

Así lo explica la psicóloga educacional y directora del proyecto, Jocelyn Briones Barahona. “En Milán tenían una presentación respecto a cómo favorecer la accesibilidad, particularmente para las personas ciegas, y por lo tanto, les pareció muy interesante lo que nosotros habíamos desarrollado como Universidad”, indica.

 

Muestra en Milán

 

Del proyecto también participó la arquitecta y académica experta en ergonomía y académica de la carrera de Tecnología en Diseño Industrial de nuestra Universidad, María José Araya León, quien explicó que la invitación surge gracias a la existencia de vínculos colaborativos con la carrera de Tecnología en Diseño Industrial desde el año 2014.

“Trabajamos en diferentes iniciativas y propuestas. Entre ellos, realizamos un Workshop con jóvenes arquitectos y diseñadores, siempre enfocado en las personas ciegas para levantar ideas, por lo que nos invitaron a presentar dos paneles contando la experiencia en Chile”, explica.

La muestra en Milán, tuvo como principal propósito, promover la participación de personas ciegas, para lo cual cinco jóvenes diseñadores: Chiara Pagano, Caterina Panteghini, Alberto Ghirardello, Micol Busca y Francesca Valerio, desarrollaron soluciones para promover su movilidad independiente en la ciudad.

Al trabajo de los destacados diseñadores se sumaron dos paneles con la experiencia de la U. de Santiago, que explicaban los talleres y experiencia de apredizaje ejecutados durante el 2016 en el Plantel.

En la instancia, nuestra Casa de Estudios dio a conocer las principales conclusiones obtenidas durante el Workshop, que consideró el proceso de diagnóstico realizado en el Campus, en conjunto a la empresa chilena experta en accesibilidad, Bau.

Todos los paneles tuvieron como principal característica, que eran accesibles para todos los visitantes, es decir, podían ser apreciados por personas videntes, y además escuchados a través de archivos de audio accesible en códigos QR.

Si bien, la presentación no contó con la participación de representantes del Plantel, la arquitecta, María José Araya, destaca la presencia en el evento.

“Independiente de que no pudimos ir a Milán, el hecho de demostrar lo que nosotros hacemos, es súper importante para la vinculación. En donde, la U. de Santiago  está dando de qué hablar, con proyectos relevantes”, afirma.

 

Talleres y workshop

 

A través del Proyecto Usa 1505, se establecieron una serie de objetivos para conformar un programa de inclusión para estudiantes en situación de discapacidad.

Entre ellos, buscan establecer condiciones de accesibilidad en el campus, para que las personas con capacidades diferentes puedan participar y permanecer en condiciones de equidad.

En ese contexto, las carreras de Arquitectura y de la Facultad Tecnológica, participaron en un trabajo colaborativo dirigido por el programa PAIEP,  en donde ejecutaron un diagnóstico de accesibilidad en espacios específico del campus.

El diagnóstico, estuvo asociado a un trabajo práctico, en donde los estudiantes experimentaran las barreras presentes en el contexto universitario para personas con capacidades distintas.

“Utilizaron sillas de ruedas, bastones, algunas vendas, y la idea era que se desplazaran por el entorno y ellos mismos pudieran identificar cuáles eran las dificultades que tenían las personas en situación de discapacidad para movilizarse en el espacio universitario”, explica la directora del proyecto.

El diagnóstico finalizó con un plan maestro entregado por los estudiantes y las principales conclusiones obtenidas en los talleres insertos en la lógica de Aprendizaje más Servicio, que fueron presentados durante el workshop realizado en noviembre del 2016 en el Plantel.

“Es importante, tanto para la formación de arquitectos como diseñadores, que vengan con este enfoque de accesibilidad, no puede ser algo agregado, sino que debe ser algo fundamental de los proyectos tanto arquitectónicos como de diseño, y también de gestión y de organización”, sostiene la experta en ergonomía María José Araya.

 

Aprendizajes obtenidos

 

Entre las principales conclusiones, las académicas destacan el inicio de un trabajo colaborativo en la Universidad para capacitar a la comunidad en materia de acceso universal, en la que distintos actores se involucran tanto del levantamiento, como análisis, reflexión y desarrollo de propuestas.

La académica de arquitectura, destaca, que a través de estas instancias se descubre la falta de espacios accesibles.

“Es importante ponerse en el punto del observador principal, que en este caso sería el usuario. Si vas en una silla de ruedas o si te pone una anti parra y no ves nada, claramente te das cuenta que el mundo y el entorno es completamente desfavorable para ese tipo de usuarios, con capacidades distintas”, afirma la académica.

Las encargadas del proyecto concluyen, que es importante pensar los distintos espacios universitarios desde una mirada de diseño universal.

“Finalmente, la accesibilidad no es solo para las personas con necesidades especiales, es algo que favorece el desplazamiento o el quehacer de todas las personas”, puntualiza la arquitecta María José Araya.

Plantel reúne a expertos en Congreso de Arquitectura Religiosa Contemporánea

Plantel reúne a expertos en Congreso de Arquitectura Religiosa Contemporánea

Se trata de una iniciativa inédita, que se realizará en la U. de Santiago de Chile, Institución que en conjunto a la Universidad de Coruña de España, organizan el “V Congreso Internacional de Arquitectura Religiosa Contemporánea: Arquitectura protestante y modernidad. Hitos, transferencias y perspectivas”.

En esta nueva versión, que se realizará en el Planetario entre el 23 al 27 de agosto, realizándose por primera vez en América del sur, participará medio centenar de expertos en el área, provenientes de Europa, Estados Unidos y América Latina, instancia en que se abordará la influencia de la Reforma Protestante en la arquitectura eclesial de las últimas cinco décadas.

El académico de la Escuela de Arquitectura del Plantel y miembro del comité organizador, Dr. Rodrigo Vidal, explica que la instancia de diálogo estará abierta a personas con distintos pensamientos religiosos o creencias, con el objetivo de consolidar una idea común.

“En este Congreso nos interesa la dimensión religiosa, más bien como una dimensión de transcendencia al ser humano”, afirma.

Agrega, que todos los seres humanos, tenemos una idea o creencia que trasciende al cuerpo o la materia, en donde la religión cobra especial relevancia. “La religión es una manera de ocuparse de la trascendencia, y ha sido objeto en algunos momentos de grandes desarrollos fundamentales en la sociedad y en otros, de grandes retrocesos. Lo que nos preguntaremos concretamente, es como la arquitectura,  se hace cargo de este fenómeno religioso”, indica.

La instancia, es patrocinada por relevantes instituciones, entre ellas: la Universidad de Santiago de Chile, a través de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo, la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio y la Escuela de Arquitectura.

Adhieren al patrocinio, la Primera Iglesia Metodista Pentecostal; el Colectivo Valparaíso Evangélico; IALA Grupo de Investigación en Historia de la Arquitectura de la Universidad de Coruña; y la Iglesia Pentecostal de Chile.

 

Proceso reformador en Occidente

 

En su nueva edición, el Congreso abordará especialmente los cambios que han experimentado los edificios religiosos, de la mano con los cambios sociales postindustriales, al cumplirse 500 años desde que Martín Lutero clavó sus tesis en la puerta de la iglesia de Wittenberg en 1517, iniciando un proceso reformador que ha marcado la historia de Occidente.

Así lo plantea el comité científico de la instancia conformado por representantes por expertos de prestigiosas Universidades europeas, chilenas y mexicanas, que prepara en conjunto al comité organizador esta nueva versión.

Según afirma la instancia colaborativa, durante los últimos años se ha ido redescubriendo el impacto de la reforma en la construcción de la modernidad, no así el estudio de su influencia en la arquitectura religiosa del siglo XX.

Es por ello que esta nueva versión será clave para analizar el trabajo de importantes arquitectos, en donde surge la necesidad, según sus organizadores, de plantear una visión conjunta de la influencia global de la arquitectura reformada, y las transferencias espaciales entre las distintas religiones o creencias.

 

Espacio de debate y visitas

 

La U. de Santiago se sitúa como organizadora de esta nueva versión, a raíz de una solicitud del comité científico internacional, que organiza estos encuentros desde hace 8 años, debido a que las tres primeras versiones se realizaron en Europa y la anterior en México. 

Durante los días iniciales del encuentro (entre el 23 al 25 de agosto), se realizará la ceremonia de inauguración del evento, que contará con la participación Jeanne H. Kilde, experta en estudios religiosos de la Universidad de Minnesota (USA), quien dará la lección inaugural.

Además, realizarán visitas guiadas a la Catedral Metropolitana de Santiago y a la Catedral Evangélica de Chile, y tendrán una bienvenida del Rev. Eduardo Durán Castro, Obispo de la Primera Iglesia Metodista Pentecostal de Chile.

Asimismo, se realizarán conferencias magistrales y se presentarán mesas de ponencias y plenarias, donde especialistas de todo el mundo expondrán respecto a los diferentes aspectos, dimensiones de la arquitectura religiosa contemporánea.

Mientras que el sábado 26 y domingo 27, los participantes se trasladarán a Valparaíso,  donde esperan visitar la Capilla del Retiro de Auco, Ciudad Abierta de Amereida (Corporación Cultural), la Catedral de Nuestra Señora del Carmen, la Iglesia Luterana de la Santa Cruz en el Cerro Concepción, la Iglesia Union Church, hoy Templo Presbiteriano, la Catedral Anglicana de Saint Paul en el Cerro Concepción, y la Iglesia de los Sagrados Corazones.

También realizarán un recorrido en las principales arquitecturas religiosas en Santiago, entre ellas: el Templo Bahá’í en Peñalolén, el Monasterio de los Benedictinos en Las Condes, la Iglesia de San Andrés, y el Templo Votivo de Maipú.

Respecto a la participación de la U. de Santiago como sede del Congreso, el Dr. Rodrigo Vidal, puntualiza que: “creo, que nuestro Plantel, está marcando una presencia que no es menor. El tema religioso, produce adhesión o rechazo, es difícil pasar indiferente. Mientras que la arquitectura no son solo edificios, son objetos que proyectan ideas de la sociedad, y la pregunta es cómo, la arquitectura religiosa contemporánea, de los últimos 50 años, está expresando las transformaciones que se están produciendo en nuestra sociedad”.

Quienes deseen participar de esta nueva versión, podrán inscribirse hasta el día previo del evento, a través de la página web: http://ciarc.usach.cl/

Mientras que los precios de la inscripción van desde, USD$75 hasta USD$150.

Investigación aborda importancia de viviendas progresivas construidas a inicios de los años 90

Investigación aborda importancia de viviendas progresivas construidas a inicios de los años 90

A finales de los años ochenta e inicios de los noventa, el arquitecto Rodolfo Jiménez  desarrolló un sistema constructivo no convencional. Una forma de levantar viviendas  en base de una combinación de elementos estructurales verticales de madera en colaboración con paneles de ladrillos prefabricados. 

“Originalmente trabajábamos con madera y barro, si bien en un inicio eso tuvo buena recepción, había gente que se resistía al barro, porque lo asociaban a la vida que ellos habían tenido de niños en el campo en condiciones de pobreza. Entonces, buscamos alternativas de bajo costo y, a partir de eso, diseñamos un sistema constructivo que denominamos Lad-Ma”, comenta el investigador.

Esta modalidad se utilizó en programas de vivienda por parte de una ONG en la que el docente estaba involucrado, la cual funcionaba con  fondos de cooperación internacional. El sistema fue diseñado para ser usado en programas participativos en donde principalmente trabajaban mujeres dueñas de casa, por lo tanto, debía considerar que en su fabricación estuvieran estandarizados los procesos para que fueran muy simples, de muy bajo costo y de fácil operación.

Los principales destinatarios eran familias que tenían una caseta sanitaria, y generalmente una mediagua. Eran lugares surgidos de tomas en el sector de Peñalolén Alto, y que estaban en un proceso de formalización a través de los llamados programas de saneamiento de los cuales estaba a cargo el gobierno.

En aquel entonces no había programas de vivienda como existen hoy en día, de apoyo a los más pobres, sino que esa era la solución que se le entregaba. El arquitecto comenta que estuvo involucrado en el desarrollo de alternativas para que la gente pudiera construir su vivienda adosada a esta instalación, porque “la particularidad que tenían las casetas sanitarias, es que proveían electricidad, agua potable y alcantarillado, pero no así la vivienda”.

Actualmente, el objetivo del profesor Rodolfo Jiménez es evaluar el comportamiento que han tenido estas construcciones, y poder definir si este sistema podría ser renovado luego de tantos años. “Entendemos que las normas han variado, tanto sísmicas como de comportamiento térmico y acústico. Lo más probable es que el sistema, tal cual diseñado, no cumpla con esos requerimientos, pero sí pensamos que puede ser actualizado”, afirma el experto.

La investigación contempla hacer un levantamiento, generar planos completos de lo que existe y todas las modificaciones que se pudieron haber hecho con el paso de los años. Además de hacer una minuciosa observación del estado de las viviendas  para ver posibles deterioros  se consideran evaluaciones en terreno de las condiciones térmicas, acústicas, de humedad y calidad del aire. Para tales efectos,  junto con el Arquitecto Hugo Pérez, han solicitado la colaboración del Profesor Ernesto Gramsch del Departamento de Física, quien se mostró entusiasmado por aportar con sus conocimientos y experiencia.

Según el arquitecto, lo interesante de este sistema es justamente el que incluía a los usuarios como parte de la fabricación de los componentes con los que se trabajaba. Es decir, con estructuras prefabricadas de madera y con estructuras prefabricadas para las fundaciones y las losetas que se hacían pegando ladrillos en el suelo, y que luego se paraban y se colocaban entremedio de estos marcos de madera.

Junto a sus colegas David Cabreara y Hugo Pérez, el gran desafío de este proyecto es  determinar qué pasó con esas viviendas, y poder proyectar de manera acertada el potencial que tienen a futuro. Para posteriormente ser actualizados o modernizados, además de poder dar solución a bajo costo al problema de la vivienda social.

 

Construyendo desde y para el usuario

 

A través del análisis de estas viviendas, Rodolfo Jiménez busca estimular el perfeccionamiento de este sistema o que puedan surgir nuevas experiencias en sistemas constructivos de bajo costo que incluya la participación de los usuarios, ya que opina que la participación de  estos últimos es un tema muy importante. En la actualidad,  según el experto, el proceso de producción de la vivienda se orienta fundamentalmente a lo que son empresas constructoras y no mucho a lo que es la gestión social del hábitat y de la vivienda.

“Creo que sería importante incluso que las políticas públicas aprendieran de las experiencias que se hicieron en otra época y en otro contexto, pero que desgraciadamente se dejaron de lado porque se privilegió yo creo que los intereses más vinculados a la Cámara Chilena de la Construcción”, señala.

La idea de la vivienda progresiva que hoy aparece como novedosa a partir del trabajos del Arquitecto Alejandro Aravena, es en realidad una idea muy antigua y sobre la cual el profesor Jiménez trabajó por muchos años. El origen de esta forma de producir la vivienda popular proviene de “una rica experiencia en América Latina de viviendas progresivas. Estas no son invento de los arquitectos; es algo que viene de la gente”.

Son viviendas que se van desarrollando de acuerdo a las necesidades del usuario, que sea la misma gente la que las vaya completando; ya sea reciclando mediaguas o aprovechando cualquier tipo de recurso que posean las personas.

“Para mí constituye un motivo de responsabilidad por algo que se hizo hace tantos años, el poder evaluar en qué condiciones están hoy, qué tipo de daños pueden haber sufrido con el tiempo, pues  han pasado terremotos, y ver qué tipo de mejoramiento se les puede dar frente a eventuales daños y las posibilidades de ser utilizado en programas de vivienda con participación de los usuarios”, agrega.

Ayudar a las familias que van a participar dentro de esta investigación también es otro objetivo fundamental. La idea final es entregarles un expediente con todo el informe técnico del estado de sus viviendas; si eventualmente estas viviendas necesitaran reparaciones, ellos podrían  optar a los Programas de Protección al Patrimonio Familiar (PPPF) del Estado.  Con un informe técnico, los usuarios  tendrían la capacidad de acudir a los municipios y postular a subsidios para mejorar los daños que eventualmente podrían tener las viviendas. Todo esto, con la finalidad de ofrecer una mejor calidad de vida a quienes son propietarios de estas viviendas con trayectoria histórica.

El estudio es financiado por la Dirección de Investigación Científica y Tecnológica de la Vicerrectoría de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Universidad de Santiago de Chile.

Nueva edición de revista ArteOficio es ampliamente valorada en el medio

Nueva edición de revista ArteOficio es ampliamente valorada en el medio

Desde el año 2000, a partir de la necesidad de difundir el quehacer académico y estudiantil de la Escuela de Arquitectura de la U. de Santiago, surge la Revista ArteOficio, espacio creado como lugar de reflexión sobre la enseñanza de la Arquitectura, el urbanismo, la técnica y el arte en general.

Durante los últimos años, ha logrado consolidarse, contando actualmente con la participación de académicos de distintas instituciones nacionales e internacionales, que ven en la publicación un prestigioso espacio de difusión, al encontrarse disponible en el portal Open Journal System (OJS), de la Vridei del Plantel, y formar parte de la Asociación de Revistas Latinoamericanas de Arquitectura ARLA.

En su 12° edición, la publicación aborda el Dibujo en la Arquitectura, desde la perspectiva de la técnica, teniendo en consideración la influencia de la computación, que según académicos e investigadores que prepararon artículos para esta nueva edición, ha relevado en gran medida a la creación manual.

En cuanto al significado que cobra hoy la difusión de la Revista, su editor jefe, el Dr. Aldo Hidalgo Hermosilla, sostiene que, “hay una necesidad urgente de seguir desarrollando aspectos teóricos de arquitectura, y estos no pueden darse en el vacío, si no sistemáticamente. Un artículo, un ensayo, una propuesta de investigación que vaya en esta revista, es una gran contribución”, afirma.

 

Dibujo

 

En esta nueva versión, que cuenta con 500 ejemplares en papel que serán distribuidos en distintas Escuelas Nacionales e Internacionales, participan académicos de distintas Universidades Chilenas, de Italia, España y Estados Unidos, quienes abordan la perspectiva de la técnica.

Según explica el Dr. Aldo Hidalgo, esta edición “retoma un viejo tema que es el dibujo en la arquitectura, la idea fue retomar un tema desde la perspectiva de la técnica, que es algo que la computación de alguna manera ha ido dejando al lado. La técnica del dibujo a mano, de la pintura, el dibujo a lápiz, el dibujo a tinta, hoy se están desarrollando poco”.

En la primera parte, se encuentra “Exploraciones”, que cuenta con los artículos “Del dibujo al dibujar. Cambios generacionales, metamorfosis y aperturas de un término”, “Las manos del arquitecto: aproximaciones al pensamiento físico en la arquitectura”, e “Interacciones arquitectónicas recurrentes en la simbiosis dibujo-fotografía”.

Luego, aborda sus “Aplicaciones”, a través de los artículos: “Dibujo y creatividad: Relectura de un artículo de Robin Evans”, “El dibujo en la construcción del pensamiento de Le Corbusier”, y “De la palabra al trazo”.

En la edición, destacan prestigiosos concursos ganados por estudiantes de la Escuela de Arquitectura en el último periodo.

Entre ellos se encuentran el Concurso CAP + Alacero, donde un grupo obtuvo el primer lugar con un diseño en acero, para un “Zócalo Cultural Bajos de Mena”. También se nombra el primer lugar en el Concurso Abrilar Sustentable, con un “Camarín para multicancha diseño con reciclaje de materiales”, al igual que en el Concurso Modularch con “Philarmonic Music House, Budejovice, Rep. Checa”.

Finaliza la publicación con la reseña a dos libros, y una entrevista realizada a Tito Calderón, Licenciado en Artes con mención en grabado, de la Universidad Católica de Chile.

Para el actual líder principal de la revista, el dibujo, tal como la escritura, son expresiones más cercanas a la humanidad, “el dibujo siempre va a ser un medio de expresión de propias técnicas, y la computación homogeniza el dibujo: dibuja el espesor de las líneas, el tamaño de las cosas. Mientras que, en la expresión gráfica de las manos aún está un sello propio, que da al dibujo otro carácter, a través de la mano más temblorosa, líneas, curvas, y eso es lo que se discute en la revista”, sostiene.

 

Relevancia de ArteOficio

 

La revista ArteOficio, fundada el año 2.000, recoge lo sustancial de la Escuela de Arquitectura desde el punto de vista de su origen, recogiendo ciertos modos y enseñanzas de la Escuela de Artes y Oficios, que cuenta con más de 160 años de historia.

En ese contexto, desde la academia de la Escuela de Arquitectura, buscan dar a conocer que su área no sólo se trata de bellas artes, sino también de técnica.

Así lo indica el Dr. Aldo Hidalgo, quien afirma que, “el arquitecto propone no solamente técnicas constructivas, sino técnicas de grupo, técnicas en el urbanismo, técnicas al interior de las disciplinas, como el sonido. Por lo tanto, tenemos un camino paralelo a otras escuelas que se fijan más en las bellas artes”.

 

Próxima edición

 

Según explica el Dr. Hidalgo, para la próxima edición se espera lograr su indexación, a fin de profesionalizar su publicación y contar con un cuerpo permanente de trabajo, en donde se puedan sacar dos números por año, y ampliar los fondos para su elaboración.

Respecto al contenido de la versión número 13, estará enfocada en el tema “Catástrofes y Emergencias, para lo cual ya se están recibiendo artículos académicos, que posteriormente serán seleccionados para ser incorporados a la revista.

Al respecto, el editor indica que, “como sabemos, en Chile son habituales, entonces buscamos analizar qué podemos hacer nosotros los arquitectos frente a las emergencias y catástrofes. Por ejemplo, se podría pensar como una oportunidad de expresión de nuevas modalidades de respuesta frente a este tipo de fenómenos; una especie de oportunidad para hacer surgir nuevas técnicas, nuevas modalidades de enfrentar las catástrofes, en donde el arquitecto debe cumplir un rol”, finaliza el arquitecto Hidalgo.

Investigan efecto de espacios públicos en adultos mayores

Investigan efecto de espacios públicos en adultos mayores

A través de un proyecto financiado por la Dirección de Investigación Científica y Tecnológica (DICYT) de la Vicerrectoría de Investigación, Desarrollo e Innovación, el experto se ha propuesto investigar tres plazas públicas en las comunas de Providencia, Ñuñoa y Santiago Centro, así como su principal efecto dentro de la sociedad en distintos grupos etarios.

Este estudio comenzó cuando el Dr. Muñoz, junto con algunos de sus colegas, empezó a investigar el trabajo de un arquitecto danés experto en espacio público, Jan Gehl; labor reconocida por brindar espacios agradables para el desarrollo de la vida cotidiana de las personas, con la finalidad de contribuir a la felicidad y calidad de vida de cada individuo.

“Partimos indagando un poco sobre el tema para luego dirigirnos hacia un camino un poco más científico, y empezamos a hablar de calidad de vida y lo que significa la percepción sensorial de las personas respecto al uso del espacio porque esto tiene que ver con intervención arquitectónica; hay un diseño en temas urbanos, el inmobiliario urbano, la configuración de la ciudad, etc.”, explica el académico.

Jan Gehl cruzó el tema del diseño urbano con los aspectos psicológicos de la percepción de las personas con respecto al espacio que ocupan, es por esto que el Doctor en Arquitectura se entusiasmó con el tema, creando esta investigación interdisciplinaria junto a psicólogos y antropólogos.

“Con el equipo logramos publicar un artículo Scopus el año 2016 en la revista Austral de Ciencias Sociales sobre este tema, que tiene que ver con la mirada interdisciplinaria”, agrega el Doctor Muñoz.

Las tres comunas, anteriormente, mencionadas fueron elegidas por la diferencia de estratos socio económicos que las habitan, partiendo de una hipótesis en la cual se estima que “aquellas personas de sectores más acomodados no usan el espacio público, en cambio los sectores más vulnerables son los que más los usan, eso lo suponemos y lo queremos comparar con información obtenida del estudio”, afirma el investigador.



Los adultos mayores



Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión unipolar afecta a un 7% de la población de ancianos, los cuales pueden llegar a demostrar un desempeño más deficiente en comparación con los que padecen enfermedades crónicas como las enfermedades pulmonares, la hipertensión arterial o la diabetes sacarina.

Es por esto que el académico, a través de observación de campo no participante y encuestas semiestructuradas, se ha propuesto determinar el uso del espacio público y ver las maneras de cómo mejorarlo, dependiendo de los grupos etarios que lo utilicen, específicamente en la población de adultos mayores.

“Vimos un artículo en el diario, el cual hablaba que la soledad urbana en los adultos mayores era más incidente en enfermedades y en causa de muerte que, por ejemplo, el exceso de peso y otras enfermedades, es así que vamos a partir analizándolos todos y luego identificar cuáles son los que usan más el recinto y ahí nos vamos a fijar en el volumen que ocupa el adulto mayor”, agrega el Dr. Muñoz.

Este comportamiento puede variar debido a distintos factores, comenta el arquitecto, ya sea por la personalidad del chileno, la desconfianza que se da dentro de los ciudadanos o por la ciudad a estudiar, ya que no es lo mismo un espacio público en Santiago que un espacio público en Chonchi, ejemplifica.



Innovación docente



Además de esta investigación titulada “Perspectiva Interdisciplinaria de la calidad de vida en los espacios públicos. Grupos etarios y soledad urbana”, el académico se encuentra realizando un proyecto de innovación docente en los talleres de titulación en la Escuela de Arquitectura.

“Básicamente, se trata de que el alumno cuando desarrolla la labor académica también cumple una labor de servicio con la comunidad, entonces es una relación donde todos ganan, gana el alumno y gana la comunidad”, profundiza el académico.

Por medio de un convenio de prestación de servicios se le entregan proyectos a comunidades organizadas y a municipios que tienen más dificultades de contar con profesionales especializados para financiamiento de ejecución, donde además de los alumnos adquieren grandes herramientas para su desarrollo laboral futuro, le sirve a un tercero.

Gracias a esta iniciativa la Escuela de Arquitectura ha obtenido el sello RSU (Responsabilidad Social Universitaria), el cual se ha ido renovando a través de los años y ya se encuentra vigente desde el año 2012.

Este proyecto partió del terremoto del 2010 y han realizado trabajos en el incendio de Valparaíso y en otras comunidades con los alumnos que se encuentren cursando cuarto año de la carrera, quienes realizan talleres, y los de sexto año, que realizan sus proyectos de titulación.

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